Fue a través de la ley 2189 que la comuna local accedió a unas 500.000 hectáreas sureñas, que siguen bajo su administración. Sin embargo, los habitantes del poblado ubicado a orillas del Limay nunca desistieron de su objetivo de recuperar su independencia, que vienen reclamando en forma insistente. Tienen el respaldo del intendente Aníbal Tortoriello y del propio gobernador Alberto Weretilneck, pero la complejidad del proceso autonómico y la burocracia retrasan el objetivo.
Actualmente existe una delegación municipal a cargo de los asuntos perlenses, pero las distancias y el enorme crecimiento en habitantes, que suman ya más de 10.000, conspiran contra las posibilidades de una adecuada atención de los acuciosos problemas del lugar.
Sin embargo, se han producido avances en el proceso de regularización dominial y, con ello, los perlenses ven un poco más cerca también la reconquista de su autonomía histórica.