La posibilidad de que el edificio municipal de Yrigoyen y Villegas fuera vendido o enajenado del patrimonio público para ayudar a financiar el futuro palacio comunal de Alem y Kennedy motivó primero el inmediato rechazo del Movimiento Patagónico Popular (MPP), que resaltó el carácter histórico del inmueble, y después una no menos rápida redefinición de la postura del Ejecutivo cipoleño, que consideró atendible el planteo del sector político opositor. Así, el lugar podría convertirse con el tiempo en un museo.
El sábado, en una nota publicada por LM Cipolletti, el intendente Aníbal Tortoriello manifestó que las instalaciones de la tradicional esquina céntrica podrían ser incluidas, junto con la actual sede central del Municipio, en un trueque para ayudar a financiar la construcción del nuevo edificio propio que se está proyectando.
Apenas se conoció este planteo, el legislador Elbi Cides, referente principal del MPP, expresó su rechazo a la alternativa prevista por la gestión municipal y aseguró que concretarla “sería como entregar el DNI a gente que nada tiene que ver con nuestra identidad”. “Nuestro pueblo tiene una historia y no puede ser avasallada por intereses burocráticos, jamás nos opondríamos al desarrollo y el crecimiento de nuestra ciudad, pero no podemos permitir que sea a costa de nuestros sentimientos y pertenencia”, agregó.
El dirigente aseguró que es vital para cualquier ciudad “no borrar su propia historia y mas aun en nuestro caso, porque en ella se refleja una lucha que fue la de nuestros abuelos, padres y toda una pueblada que salió a la calle en defensa de los auténticos valores de una sociedad organizada”.
“Todo Cipolletti debe saber y entender que en las intersecciones de Villegas e Yrigoyen se llevó adelante el Cipoletazo”, y por eso “hoy es nuestra causa más noble defender ese lugar”, afirmó.
Ayer, Tortoriello, enterado del posicionamiento, lo consideró “muy atendible” y fue enfático en que la inclusión de la esquina para el financiamiento sólo tuvo un carácter estimativo para una eventual operación. Sostuvo que con las dos hectáreas que quedarán libres de las cuatro de Alem y Kennedy se podrían conseguir los fondos necesarios, vía loteos privados, para hacer el futuro palacio municipal. Además, se podría, eventualmente, gestionar créditos en Provincia y Nación si hicieran faltas más recursos.
Indicó que en todo lo relacionado con el inmueble se tendrá en cuenta el sentir de la comunidad y dijo que, por eso, lo mejor podría ser destinarlo a un museo histórico.
Un edificio cargado de historia
El edificio comunal de Yrigoyen y Villegas forma parte de la historia central de la ciudad, como viejo asiento central del Municipio y como lugar donde transcurrieron los hechos fundamentales del Cipoletazo. Por eso, cualquier definición sobre su destino pone en alerta a los cipoleños, en particular a los más memoriosos. El MPP, partido que reaccionó rápidamente contra su enajenación del patrimonio municipal, fue fundado por Julio Rodolfo Salto, hijo del legendario líder de aquella rebelión popular cipoleña ocurrida en septiembre de 1969, Julio Dante Salto. Los acontecimientos principales, como la defenestración de un interventor de facto de la jefatura comunal, ocurrieron en las instalaciones. Otros, en las calles de la ciudad y con protagonismo general del pueblo.