Una dotación de bomberos intervino en el operativo para desalojar a los habitantes del edificio de cuatro pisos. La estructura quedó vacía por el posible peligro de derrumbe.
Una noche dramática vivieron los inquilinos del edificio del barrio San Pablo de Cipolletti. Los vecinos de inmueble ubicado sobre calle Penna tuvieron que ser evacuados debido al colapso de la estructura. La situación límite surgió cuando los habitantes vieron los cerámicos levantarse y escucharon “el ruido de la estructura en movimiento”.
El hecho tuvo lugar en una de las unidades ubicadas frente a la plaza Islas Malvinas, entre Agote y Muñiz. El edificio interno, que posee cuatro plantas, comenzó a presentar rasgaduras en el cielo raso y movimiento en los zócalos y cerámicos, lo que despertó las alarmas de los inquilinos.
La situación comenzó a la madrugada, entre las 0.30 y las 1.55 cuando diferentes vecinos identificaron movimientos extraños en la estructura del inmueble. A partir de eso, se llevó adelante una evacuación que derivó en el traslado de siete personas hacia otros espacios, para garantizar su seguridad ante el riesgo de derrumbe.
Gonzalo Cardozo, integrante de los Bomberos Voluntarios de Cipolletti en declaraciones a LM Cipolletti explicó: “Las personas que estaban en planta baja empezaron a escuchar ruidos como de estructura, y veían como se agrietaba la loza y a su vez las personas del primer nivel, veían como saltaban los cerámicos del primer piso”.
Según detallaron los bomberos, los inquilinos comenzaron a notar movimientos extraños en la estructura del edificio, ruidos internos y la ruptura de los cerámicos, ante la presión del desplazamiento.
“Ahí obviamente se dan cuenta que algo está pasando con la estructura, se acerca personal de bomberos, hace una evacuación total del edificio, hace una evaluación, cortaron el suministro de luz y gas, pusieron un vallado o poner rótulos de seguridad para que nadie ingrese al lugar”, indicó Cardozo.
Tras el operativo de emergencia para desalojar el edificio, se trasladó a las personas para resguardarse durante la noche. Se procedió al cierre preventivo del edificio, se colocó un precinto de seguridad para alertar sobre el peligro de derrumbe. Posteriormente, se analizará la habitabilidad del lugar y la reubicación de los inquilinos afectados.
“Durante la mañana deben haber concurrido con profesionales como arquitectos e ingenieros para realizar una evaluación del edificio y saber cómo proceder de ahora en adelante”, concluyó Cardozo.