El retorno a La Visera como punto de inflexión
En el último partido del año como local, los dirigidos por Frutos buscarán comenzar a escaparle al fondo de la tabla.
Cipolletti regresará a La Visera el domingo a las 20.30 contra Rivadavia de Lincoln. La espera ha llegado a su fin y los trabajos en cuanto a la colocación del césped sintético estarán listos para el último partido del año como anfitrión.
El presente futbolístico del equipo es malo, su situación en la tabla de posiciones peor, y la vuelta a casa apunta a convertirse en un punto de inflexión, sobre todo en cuanto al respaldo popular como para aliviar números que siguen en rojo.
Habrá que esperar para imaginar modificaciones. El técnico espera poder tener la habilitación del personal y los dirigentes para comenzar a trabajar sobre el sintético cuanto antes.
Los trabajos continuarán en la periferia al campo de juego, relacionado con el alambrado perimetral, pintura y otras cuestiones que estarán listas hacia el fin de semana.
Se extiende la incertidumbre en relación a la popular norte (Kleppe) porque al quitarse escalones iniciales se requiere una nueva estructura para que acceda el público.
Si no puede cumplirse, todos los boletos populares que se vendan ocuparán el sector lateral, ya que los escalones de calle O’ Higgins no están más, permitiendo la extensión del campo de juego hasta los 91 metros de longitud.
Sobre la superficie
Al pegado del sintético, el personal de la empresa Sportlink agregó la expansión del caucho molido y la arena fina para que el sintético quede apto para la práctica de fútbol.
Los jugadores podrán utilizar botines con tapones, siempre y cuando los mismos no sean de aluminio.
Respecto a lo futbolístico, el mayor interrogante pasa por la recuperación de Nicolás Ballestero, afectado por un esguince de tobillo que lo sacó de la nómina en el viaje a Concepción del Uruguay y en la última presentación en Allen, contra Unión de Mar del Plata.
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