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El Colegio de Veterinarios de la provincia de Río Negro le respondió, a través de una carta, a la Municipalidad de Cipolletti por el cierre de una veterinaria de la localidad, luego de que el propietario criticara las medidas restrictivas a la circulación y atendiera a una perrita que necesitaba una operación.
El comunicado, que lleva la firma del presidente del Colegio, Miguel Sammarone, y el secretario, Marcelo Pierini, está dirigido de manera directa al titular de Fiscalización del Municipio, Cristian Blanco. Allí explican que -ante las medidas imeplementadas en concordancia con disposiciones del Ministerio de Salud- se vieron en la necesidad de poner en consideración "algunos puntos de los que resulta poco claro su modo de implementación, referidas a las Clínicas Veterinarias en particular y al trabajo profesional en general".
"Las disposiciones provinciales y municipales parten de una premisa errónea que es el DNU 260/2020, donde el rubro Veterinaria es incluido en el inciso 11 de dicho decreto como rubro comercial, cuando es de público conocimiento que las/os veterinarias/os son agentes primarios de salud, y allí no sólo se incluye la tarea de atención de animales de compañía, sino un sinnúmero de actividades que abarca la rama de las Ciencias Veterinarias (bromatología, salud pública, laboratorio, animales silvestres y fauna, animales de producción, etc.)", indicaron
A su vez, señalaron que, en el caso específico de la ordenanza dictada, "la misma hace sólo mención a atención de urgencias en la veterinarias", cuando en realidad es de "esencial importancia que las veterinarias no sólo atiendan urgencias, sino casos clasificados como no reprogramables. Esto comprende, entre otros, la atención del paciente crónico, las consultas, controles e intervenciones quirúrgicas que no pueden ser postergadas pues, aún cuando no se hayan convertido en urgencias en el momento, pueden serlo si no se evalúan o atienden a tiempo".
Por su parte, remarcaron que "el impedimento de ejercer la profesión según estos criterios resulta en detrimento directo del bienestar animal, pone en riesgo la vida de los pacientes y coloca al profesional en la imposible situación de ir en contra de su juramento hipocrático, o exponerse a sanciones si, de acuerdo a sus principios morales, decide de buena fe dar respuesta a estas necesidades".
"En segundo lugar, muchas veterinarias también funcionan como farmacias veterinarias, bajo registro Provincial por ley 4.860. En la ordenanza puesta en vigencia no queda claro la permisividad de atención bajo este rubro y el mismo es indispensable para la salud animal, considerando que gran parte de los productos farmacéuticos expendidos son de presentación veterinaria y por tanto no se encuentran en farmacias convencionales", continúa la carta.
Finalmente, desde el Colegio solicitaron tener en consideración diferentes aspectos en fiscalizaciones -"teniendo en cuenta que la redacción de las resoluciones y disposiciones vigentes, tal como están especificadas, redundan luego en malos entendidos y ponen en riesgo el bienestar animal"- y aclararlo de la siguiente manera en los medios pertinentes:
- Atención clínica veterinaria: atención clínica únicamente en casos de urgencia o atención no reprogramable, con turno telefónico previo.
- Farmacia veterinaria: previa consulta telefónica de producto, se retira con turno y/o delivery (aquellas que cuenten con la habilitación correspondiente).
"Por último, quisiéramos resaltar que los profesionales veterinarios estamos formados para proteger, en primera instancia, la salud humana. De manera que en el ejercicio profesional no se descuida la utilización de elementos de protección personal ni medidas de bioseguridad pertinentes recomendadas. Sumado a ello, como Colegio Veterinario hemos elaborado y difundido correspondientemente a nuestros matriculados las pautas de atención en cada rubro con el fin de adecuar las prácticas profesionales para resguardar la salud de los propietarios de las mascotas y/o animales y del propio profesional", explicaron.
Finalmente, los representantes del Colegio Veterinario de Río Negro aseguraron al Municipio de Cipolletti que "los veterinarios tomamos en altísima consideración la situación sanitaria presente y nos encontramos en plena disposición para coordinar en conjunto la mejor manera de implementación de estas salvedades en el marco del aislamiento obligatorio".
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