Fue el hecho destacado del operativo de rutina realizado este sábado en la zona. Se necesitó la presencia de testigos.
La policía provincial interceptó este sábado un automóvil Audi A5 a la altura del kilómetro 1198 de la Ruta 22. Al revisarlo, efectivos del Cuerpo de Seguridad Vial de Allen detectaron un cargamento ilegal de carne picada.
Al realizar las tareas preventivas rutinarias sobre la calzada, los agentes observaron bultos sospechosos y de gran tamaño acomodados directamente sobre el asiento trasero del coche de alta gama, lo que motivó una inspección exhaustiva.
El conductor del rodado admitió que trasladaba aproximadamente 60 kilos de carne picada. La mercadería viajaba al descubierto, sin ningún tipo de refrigeración, rompiendo por completo la cadena de frío indispensable para evitar la proliferación de bacterias peligrosas como la Escherichia coli.
El traslado violaba de forma directa las normativas de conservación exigidas por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y las leyes provinciales de transporte de sustancias alimenticias.
Ante el evidente peligro biológico y la falta de habilitación comercial, las autoridades correspondientes ordenaron el decomiso inmediato del producto en presencia de testigos civiles.
La policía labró las actas de rigor correspondientes por la grave infracción al código alimentario y al transporte de sustancias perecederas. Finalmente, siguiendo de manera estricta los protocolos sanitarios vigentes para resguardar la salud de la población, el personal policial procedió a la incineración total de la carne secuestrada.