No existía hasta este miércoles ninguna certeza sobre el momento en que se podrá retornar a clases en la Escuela Especial Nº4. Un grupo de padres y docentes se hizo presente en la sede del Consejo Provincial de Educación en busca de respuestas pero no fueron atendidos por las autoridades ni por nadie.
El establecimiento tiene suspendidas todas sus actividades desde el pasado lunes 4, cuando se produjo el estallido de un calefactor, lo que causó lesiones, por fortuna no de gravedad, a un trabajador no docente.
Luego de ese episodio, se revisaron las instalaciones del gas y se detectaron desperfectos en otros calefactores, en la cocina y en un termotanque, todos los cuales tuvieron que ser cambiados. Además, se tuvo que perforar algunas paredes para hacer rejillas de ventilación, de las que, inexplicablemente, carecían las instalaciones.
Familiares y docentes se presentaron este miércoles en el CPE en procura de definiciones, en particular, sobre la fecha para el regreso a las actividades habituales. Sin embargo, en el momento no se encontraba presente la coordinadora zonal Silvina Peltzer y, por ello, trataron y consiguieron comunicarse con ella por teléfono.
Les respondió que se encontraba haciendo tareas de reparto y que no podía hacerse presente para dialogar. Tampoco consiguieron hablar con alguna otra autoridad que les pueda explicar lo que está ocurriendo.
La comunidad educativa se dirigió entonces hasta la Escuela Especial, para saber si Peltzer no se encontraba, en una de esas, en el lugar. El resultado también fue negativo. Sí pudieron enterarse de que personal de Camuzzi había estado en el establecimiento, aunque no para efectuar mediciones de hermeticidad de la red de gas y de los aparatos que usan este combustible. Aparentemente, el trabajo cumplido no permitiría tener certezas sobre cuándo se podrá volver a las clases.
Como no puede ser de otra forma, el temor y el malestar de padres y docentes va en aumento, ante la pérdida de más días de actividad lectiva, en un año educativo ya afectado por las restricciones pandémicas.
Son 130 las personas que, por diversas dificultades en su salud, asisten al centro escolar, sin contar un número significativo que no lo hace pero que forma parte de la matrícula y cumple con el calendario escolar desde sus casas.