Forman una prometedora dupla técnica en las formativas de la Liga Confluencia. Fanas de Boca, reconocen ser "quejosos y pesados" con los árbitros como los hermanos famosos.
Hermanos mellizos sumamente futboleros. Uno se llama Guillermo y el otro Gustavo. Conforman una dupla técnica prometedora. Súper quejosos, se tornan insoportables para los árbitros cada fin de semana. Y aman a Boca. Los Carrasco son “los Barros Schelotto” de la región y días pasados volvieron a trabajar juntos en las inferiores de Fernández Oro, para alegría de una numerosa y querida familia de la zona.
Las coincidencias no terminan allí porque a la vez ambos juegan en Primera en la Liga Confluencia. Y como las leyendas del Xeneize -y de Gimnasia de La Plata-, uno es volante y el otro un picante delantero. Con la salvedad de que en este caso se invierten los roles -posición en el campo- y Gusti rompe redes en el Trueno Verde y el Guille "la mueve" en Pillmatun.
“Con Guille empezamos a trabajar a fines de 2022 en Oro, el equipo de nuestra ciudad, en formativas. Nos convocó Pablo Chala Parra -leyenda del fútbol rionegrino- y nos gustó la idea. Guille maneja más la parte táctica, yo estoy más metido en motivarlos, convencerlos a los chicos de que siempre se puede. De hecho el finde metimos un lindo batacazo con los pibes de la quinta en el Luis Maiolino, le ganamos 1 a 0 a Roca. Les hablamos mucho en la previa, trabajamos lo mental y se dio. Sabemos que el Vikingo -anterior DT- hizo un gran trabajo y hay que estar a la altura”, explica Gustavo.
“Fue un aprendizaje para nosotros, el camino, todo ese proceso. Antes había peleas, nos enojábamos, discutíamos. Hoy entendemos todo de otra manera, nos complementamos mejor con la experiencia”, reflexiona Guillermo sobre la madurez alcanzada con el tiempo de trabajo.
Hasta en el carácter sanguíneo y temperamental se parecen a dos celebridades del fútbol argentino. “Nos enojamos mucho con los árbitros, una pelea constante que tenemos y nada, por ahí a varios ya los cansamos”, admite Guille con una pícara sonrisa.
“Somos los dos muy enojones, con los árbitros nos ponemos muy pesados, les hablamos constantemente. Por ahí tenemos que calmarnos para que no nos echen tanto. Somos muy intensos, en eso nos parecemos a los Barros Schelotto”, reconoce Gusti con autocrítica, aunque también se le escapa una risita.
Ambos tienen a cargo el bloque mayor del Tueno Verde, desde 2011 hasta 2009. Guillermo está a cargo de la séptima división y Gustavo de la sexta y la quinta, aunque uno hace de colaborador del otro en la semana y los partidos.
“Ahí estamos metiéndole pilas y tratando de crecer para que los chicos el día de mañana puedan sumarse y potenciar a la Primera División. Y si no que les quede un buen recuerdo del paso por el club, les inculcamos siempre que sean buenas personas”, coinciden quienes ya conquistaron un título como entrenadores.
“Tuvimos paso también por el fútbol femenino de Fernández Oro, las chicas salieron campeonas de la Copa de Plata de la Liga Confluencia”, recuerdan inflando el pecho los hermanos de Juan Carlos, Henry, Maryori, Franco, Angeles, Moises. Ellos, a la vez, son el orgullo de papá Carlos y mamá María.
El 28 de noviembre de 2000 Boca escribía una de sus páginas más gloriosas de su historia al vencer por 2 a 1 al Real Madrid en el Estadio Nacional de Tokio y consagrarse campeón del mundo con los Barros Schelotto en el plantel.
Justo una semana después, el 5 de diciembre de ese año nacían los mellizos Gustavo y Guillermo locales.
“Somos los dos hinchas de Boca y los recordamos como jugadores. Eran unos cracks. Y ahora me encanta como dirigen. Son super intensos y trabajan bastante bien tácticamente. Son muy pesados con los árbitros (en eso somos parecidos)”, bromea Gusti, quien lleva 3 tantos en el torneo actual con la casaca del Trueno Verde.
“Los Mellizos representan carácter, competitividad y una mentalidad de protagonismo, siempre buscan imponer su estilo y competir para ganar. Lo que están demostrando en Vélez hoy es muy bueno. Quizás no tienen un gran presupuesto, pero con los chicos del club están compitiendo fuerte”, destaca Guille, quien volvió de la lesión y tira magia en Pillma.
Los mellizos de Oro. Los que se parecen entre sí y en muchos aspectos son iguales a los Barros Schelotto.