Cipo volvió, entrenó en La Visera y prepara el viaje a la final
Albinegro regresó a la ciudad después de conseguir el pasaje al partido decisivo por el ascenso del Federal A.
Cipo está en la final del Federal A y la ilusión de volver a la Primera Nacional crece a pasos agigantados. El Albinegro consiguió el boleto a la definición por el primer ascenso después de superar a Alvarado en Mar del Plata. Sin embargo, a su regreso a la ciudad hubo poco tiempo para festejar: el plantel llegó y rápidamente comenzó a trabajar con la mirada puesta en los que podrían ser sus últimos 90 minutos en la categoría.
El equipo de Fabián Enríquez deberá recuperar energías, preparar la final y resolver la logística de un nuevo viaje de aproximadamente 1.200 kilómetros.
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El entrenador fue uno de los primeros en expresar su alegría por la clasificación y por el significado de haberla conseguido en el año del centenario del club. “La verdad que muy feliz con el paso que hemos logrado. Sabemos que todavía nos falta un poquito más para cumplir el objetivo, pero contento porque le regalamos a la gente, a todos, este pasaje a la final”, expresó en diálogo con LU19.
Enríquez también analizó la serie frente a Alvarado, que comenzó con una victoria en La Visera y terminó con la clasificación en Mar del Plata, en un contexto tenso en ambas ciudades. “Sabíamos que estos partidos de semifinales son así, se juegan en los detalles, afuera, adentro, pero tranquilos nosotros, sabíamos que teníamos que llevar nuestra diferencia y después nuestros jugadores iban a tomar de la mejor manera la revancha, que es lo que pasó”, explicó.
Más allá del planteo y de las decisiones del cuerpo técnico, el DT puso el foco en el compromiso de los futbolistas. “Hay que estar tranquilos, creo que el logro máximo es de los chicos que han creído en la fórmula de trabajo para poder llegar a este objetivo”, sostuvo.
Cipo volvió a la ciudad y comenzó a entrenar
La emoción por la clasificación todavía está presente, pero el calendario no permite relajarse. El plantel retomó los entrenamientos con la intención de llegar en las mejores condiciones físicas a la final.
“Llegamos y nos ponemos a entrenar, tenemos que recuperarnos lo más rápido posible, tenemos un viaje de 1200 kilómetros entonces no podemos regalar nada. Mañana seguramente también será trabajar y no tenemos descanso”, sostuvo Enríquez.
La distancia hasta San Francisco, Córdoba, donde se disputará la final, será uno de los factores que el club deberá contemplar durante los próximos días. Por eso, el entrenador adelantó que el cuerpo técnico y los dirigentes mantendrán una reunión para definir los detalles del traslado: “Hoy nos juntaremos a ver la logística para ver si viajamos antes, si estamos unos días allá también”.
Durante las últimas semanas, las precipitaciones complicaron en más de una oportunidad la planificación de los entrenamientos. Ahora, en la antesala del partido más importante de la temporada, el clima volvió a presentar dificultades en el inicio de la semana. “El clima, estamos viendo que no nos está acompañando otra vez pero a veces se dice que es una bendición, así que ojalá que así sea”, comentó el DT.
“Nos quedan 90 minutos de trabajo y ojalá que sea de la mejor manera para toda la gente que está ilusionada”, agregó, en referencia al desafío que tiene por delante el equipo.
El capitán y un regalo para las familias
El capitán Marcos Pérez, otro de los protagonistas de una campaña que atravesó momentos difíciles, también expresó su alegría por el objetivo alcanzado y dejó en claro que el festejo será breve antes de volver a enfocarse en la definición.
“Muy contento, la verdad que lo merecíamos, era algo que veníamos buscando y ahora a disfrutar del momento, uno o dos días y ya enfocarnos en lo que va a ser la final”, dijo.
Después de conseguir el pasaje a la final, el mediocampista repasó todo lo vivido durante la temporada: los entrenamientos, los viajes, las dificultades y los partidos que le permitieron a Cipolletti llegar hasta esta instancia. “Se me pasaban muchas cosas por la cabeza, todo el año vivido, la verdad que fue duro, complicado, pero llegamos donde teníamos que llegar porque creo que lo merecíamos”, recordó.
La clasificación tuvo un significado todavía más especial por la fecha en la que se consiguió. El domingo se celebró el Día de la Madre y, para muchos futbolistas, la distancia con sus familias volvió a hacerse sentir. “Era algo que habíamos hablado, era un regalo para las familias, para nosotros, para las madres, para mi señora, para mi vieja, para mi hermana. Es un regalo para todos, algunos la tenemos lejos y por ahí se complica un poco el estar a tantos kilómetros, así que fue un regalito para ella y para toda la gente que también nos apoya siempre”, contó el oriundo de Rosario.
Por último, el capitán se refirió a lo que viene. Con la final por delante, transmitió tranquilidad y destacó la fortaleza de un plantel que consiguió llegar unido a la instancia decisiva.
“Obviamente llevarle tranquilidad que vamos a hacer lo mejor en la semana para llegar bien al partido. Estamos bien, el grupo está muy firme. Ahora a mejorar lo que tenemos que mejorar y vamos a ir a dejar todo como siempre en todas las canchas”, concluyó.
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¡Cipo aguantó el empate en Mar del Plata y jugará la final por el ascenso!
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