El fuerte y bochornoso altercado tuvo lugar a la salida de la escuela, cuyos estacionamientos colapsan en horas pico , al igual que la calle de acceso.
Una violenta y escandalosa discusión por cuestiones de tránsito entre dos padres de alumnos alteró la mañana en el prestigioso colegio Sunrise de Cipolletti y las imágenes del fuerte altercado no tardaron en hacerse virales.
En el video que circula por las redes sociales se aprecia al conductor de un Polo Track gris, furioso por una supuesta maniobra indebida de quien guiaba una Ford Ranger bordó a la salida de uno de los dos estacionamientos que tiene la institución.
Totalmente desencajado y con insultos irreproducibles, el hombre primero le recriminó desde su vehículo al otro papá que “me tiraste el auto -por la camioneta- encima”, sin respetar el orden de la fila.
“Vengo haciendo la cola desde el primer auto, sos un fo…, infeliz de m…”, fue uno de los agravios más suaves que deslizó este vecino que, a juzgar por las imágenes, ya peina canas.
Lejos de calmarse, en el momento de mayor tensión el irascible sujeto se adelantó unos metros con su Volkswagen, frenó de golpe, descendió del coche y se abalanzó contra la camioneta, invitando a bajarse al dueño de la misma quizá para dirimir las cosas en otros términos...
“Baja bol…, pelo… de m…”, le gritaba fuera de sí y hasta golpeando con su puño el capó de la Ranger. Al parecer, su contrincante le negó la presunta imprudencia vial y esto enojó más al agresor, quien siguió elevando el tono y volvió a increparlo y a descargar toda su ira: “¡No, no, las pelotas..!”.
El receptor de los reproches, que al parecer estaba en compañía de su pareja, optó por no responder, postura que contribuyó para que el incidente no pasará a mayores, aunque ya habían ofrecido un verdadero escándalo.
Según los trascendidos y más allá de que el desencadenante fue la supuesta “colada” de la Ranger en la fila, habría existido un encontronazo o roce previo entre los protagonistas de este bochornoso episodio y de allí quedó la pica.
Hay dos factores que atentan contra un tráfico más fluido y prolijo en torno al único colegio bilingüe de Cipolletti. Como comentó una fuente confiable a LMC, “los dos estacionamientos en horario pico se desbordan, la capacidad queda superada”.
“Una vez que ingresás y bajás a dejar a tus hijos, se empieza a acumular el tránsito y tenés una fila enorme adelante hasta que volvés a salir”, explicó la problemática nuestro vocero.
Con el agravante de que la calle Colonia Lucina, por la que se accede y se sale de la escuela -doble mano- es sumamente angosta y “en horario pico también colapsa de vehículos. Todos tenemos las mismas urgencias por llegar a nuestros trabajos y cuando al fin desembocás en la ruta 22, de Cipolletti a Neuquén, los autos van a paso de hombre así que se hace todo demasiado lento. Lo peor se da entre las 7.45 y 8.15”.
Menos mal que es viernes, parece que algunos papis del colegio top de Cipolletti no se enteraron y fueron puro nervio… ¡Qué papelón!