Indignante y repudiable. Fue en la puerta del bar 1946, que debió cerrar un rato y contuvo a los menores atacados. “Los chicos juran que no conocían a sus agresores”.
“Me quitaron las ganas de festejar, creeme que me sacaron la alegría. Después de presenciar esto, ya me olvidé del partido y vuelvo re triste y preocupado a casa”, admitió un vecino del barrio San Pablo que había ido con su esposa y dos hijos a celebrar al centro de Cipolletti la dramática clasificación de la selección argentina a los cuartos de final del Mundial 2026.
El hombre, que tenía puesta la 10 de Messi albiceleste pero no se animó a pintarse la cara como el resto de su círculo íntimo, acaba de ser testigo de una brutal e incomprensible agresión a dos inocentes adolescentes, que según él lo único que hicieron fue dar rienda suelta a la alegría como miles de personas por calle Roca.
El salvaje ataque ocurrió en la puerta del Bar 1946 cuando la marea albiceleste daba la vuelta manzana y se detuvo unos minutos para cantar el clásico “que de la mano, de Leo Messi, todos la vuelta vamos a dar” y otros hits.
En el afán por llamar la atención, varios inadaptados se subieron al techo de chapa del Deck de la confitería, en un accionar tan repudiable como peligroso. Fue en esas circunstancias que un grupo de desconocidos sorprendió a un adolescente y comenzó a golpearlo ferozmente.
Incluso con el joven en el piso, la patota siguió el demencial ataque y hasta le revolearon una mesa al chico, que atinó a defenderse como podía de la catarata de piñas que recibía. El saldo se podía apreciar en las “marcas en su rostro”, comentaron los testigos.
Un amigo de la víctima -serian alumnos de un conocido colegio secundario de la ciudad- también sufrió en carne propia la injustificada violencia y terminó con el labio partido y el rostro ensangrentado.
Ambos jóvenes fueron asistidos en el bar, que en medio del caos y descontrol cerró momentáneamente sus puertas y reforzó la seguridad hasta que pasara el temblor. “Los chicos dicen que no conocían al grupo de agresores. Se los asistió y contuvo”, dijeron desde el recinto en medio de la emergencia.
Al lugar arribó personal de Protección Civil aunque los menores, que vivieron una pesadilla, optaron por retirarse por su propia cuenta. Tristísimo. Así por culpa de unos pocos perdemos todos, aún cuando ganamos dentro de la cancha…