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Tras 60 años de espera, comenzaron las obras de gas en Puente 83. Beneficiará a 70 familias y podrá extenderse a casi 200 más. Será el último invierno sin el suministro en el barrio cipoleño.
Después de más de seis décadas de espera, los vecinos del barrio Puente 83 de Cipolletti comenzaron a ver materializado un sueño que parecía inalcanzable: tener gas natural en sus hogares. Ya se iniciaron las tareas de ampliación de la red de gas, una obra que beneficiará de forma directa a 70 familias y que, a futuro, permitirá extender el servicio a otras 196 viviendas del sector.
La obra, a cargo de la empresa SILPA, cuenta con un presupuesto de más de $541 millones, financiado íntegramente por la Provincia de Río Negro. Tiene un plazo de ejecución de 120 días y forma parte del Plan “Gas Rionegrino”, que en los últimos 18 meses ya mejoró la calidad de vida de 5.666 familias rionegrinas.
El proyecto fue impulsado a través del trabajo conjunto entre la Municipalidad de Cipolletti y el Gobierno Provincial. “Es un ejemplo de lo que podemos lograr cuando trabajamos codo a codo entre municipio y provincia. Esta obra es una deuda histórica con los vecinos del barrio”, expresó el intendente Rodrigo Buteler.
Durante años, los habitantes del barrio se calefaccionan con leña o garrafas, soportando inviernos crudos y condiciones de vida que contrastaba con la cercanía de los grandes gasoductos que cruzan la región.
La emoción y esperanza se hicieron visibles meses atrás, cuando se realizó la apertura de sobres de licitación. En un acto simbólico cargado de significado, vecinos y autoridades compartieron la noticia que marcaría un antes y un después en la historia del barrio.
“Visitamos a todos los intendentes y gobernadores a lo largo de estos años, los invitamos al barrio para que conocieran esta problemática de toda la vida”, relató Horacio, un vecino histórico, a LM Cipolletti. “Quiero destacar que los vecinos nunca cortamos la calle. Tuvimos paciencia, ahora estamos muy felices por el bien de nuestros hijos, queremos que ellos hagan una vida normal”.
Otra vecina, que lleva 70 años viviendo en el barrio, resumió el sentimiento compartido: “Nunca tuvimos gas. Toda la vida a leña y garrafas. Fueron muchos años de sufrimiento, sobre todo en invierno. Ojalá este sea el último. Ya somos grandes para seguir sufriendo con la leña”.
Además del avance en Puente 83, el intendente Buteler anunció recientemente una nueva obra que llevará gas natural al barrio Labraña, también postergado históricamente. El anuncio se realizó en el Centro de Promoción Comunitaria del barrio, acompañado por familias del sector y tras una reunión clave entre el jefe comunal y el gobernador Alberto Weretilneck.
“Es algo muy necesario para los vecinos. Acordamos que entre la Municipalidad y el Gobierno provincial vamos a realizar la obra. Empezamos ya el proceso licitatorio para que podamos tener rápidamente esa obra terminada”, señaló Buteler.
El gas natural no solo representa una mejora económica para los hogares, sino también un cambio en las condiciones de salubridad, seguridad y confort. En una provincia que produce gas y es atravesada por múltiples ductos, reducir las desigualdades en el acceso a este servicio esencial se ha convertido en una política prioritaria.