Entre tradición religiosa y cambios en el consumo cotidiano, las pescaderías de Cipolletti atraviesan su semana más importante del año.
La llegada de una nueva Semana Santa vuelve a poner en escena una de las tradiciones más arraigadas del calendario religioso: el consumo de pescado, especialmente durante el Viernes Santo. Aunque con el paso del tiempo esta práctica se fue flexibilizando frente a los cambios culturales y económicos, lo cierto es que sigue marcando un momento clave para el sector comercial vinculado a los productos de mar.
En Cipolletti, las pescaderías atraviesan por estos días una de las semanas más importantes del año en términos de ventas. Sin embargo, el contexto económico y las variaciones en los hábitos de consumo generan un escenario más moderado en comparación con otros años.
En la víspera de Semana Santa, LM Cipolletti recorrió distintos locales de la ciudad para conocer precios, productos más demandados y expectativas del sector.
El filet de merluza se mantiene como el producto estrella de Semana Santa. En los mostradores de la ciudad, los precios presentan algunas diferencias según el comercio, pero se ubican en un rango que va desde los $13.000 a los $14.500 por kilo.
En la pescadería El Pulpito, un clásico de la ciudad con más de cuatro décadas de trayectoria, el kilo se ofrece a $13.000. “Nuestro caballito de batalla es el filet de merluza, es lo que más sale siempre”, explicó Aníbal Sola, quien destacó que ya desde el lunes se empezó a notar mayor movimiento en el local.
Por su parte, en la pescadería De Ana, ubicada sobre calle La Esmeralda, el precio se ubica en torno a los $14.000. Allí, sus propietarios indicaron que el nivel de ventas es similar al del año pasado, aunque con aumentos en los costos que rondaron el 30% por parte de los proveedores.
En tanto, en Pescadería Almar, sobre Brentana, el kilo de filet de merluza alcanza los $14.500. Su propietario, Adrián, señaló que el movimiento “está un poco más tranquilo” en comparación con otras temporadas, aunque mantienen expectativas de repunte en los días centrales de la semana.
Uno de los factores que atraviesa a todos los comercios es el incremento de precios en la cadena de proveedores. Desde el inicio de la semana, los valores en mostrador comenzaron a ajustarse, en línea con la suba de costos, especialmente en productos provenientes de la costa atlántica.
“Hubo complicaciones con algunos proveedores de Mar del Plata por la alta demanda, lo que hizo que no llegaran tantos kilos de merluza fresca como en otros años”, explicaron desde Almar. Esta situación derivó en una mayor presencia de otros cortes y productos alternativos.
A pesar de los aumentos, los comerciantes coinciden en que hacen esfuerzos por sostener precios competitivos. En algunos casos, optan por no trasladar completamente las subas para no afectar las ventas, mientras que otros implementan beneficios como promociones por cantidad o facilidades de pago.
En este sentido, también se observa un cambio en los hábitos de consumo. “Durante el año se notó una baja, y ahora la gente elige más productos económicos como la merluza en lugar de mariscos”, explicó Sola. Este corrimiento se traduce en una menor demanda de opciones más costosas, como langostinos o mix de mariscos.
Si bien la merluza lidera ampliamente las ventas, hay otros productos que ganan protagonismo en esta fecha. Los mariscos continúan siendo elegidos, especialmente para platos tradicionales como la paella o la cazuela.
En los comercios relevados, el kilo de langostinos se ubica entre los $32.000 y $36.000, mientras que opciones como el Gatuso alcanzan los $21.000 y el Gallo ronda los $16.000. También se destacan los mixes de mariscos, que incluyen varias especies y se comercializan alrededor de los $32.000.
Además, algunos locales amplían su oferta con comidas elaboradas listas para consumir, como empanadas de vigilia, rabas o preparaciones especiales, buscando captar a quienes priorizan la practicidad.
A pesar de un arranque más calmo, las expectativas del sector siguen siendo positivas. Los comerciantes coinciden en que los días fuertes serán el jueves y viernes, cuando tradicionalmente se concentra el mayor volumen de ventas.
“No deja de ser una semana clave, siempre hay expectativas. Es un poco incierto porque depende mucho del contexto, pero la gente responde”, resumieron desde El Pulpito.
En un escenario donde el bolsillo condiciona las decisiones de consumo, la tradición se adapta. La merluza, más accesible que otros productos, vuelve a posicionarse como la opción preferida para mantener viva una costumbre que, aunque transformada, sigue vigente en la mesa de muchas familias cipoleñas.