Rodrigo Buteler asumirá formalmente la presidencia de Juntos Somos Río Negro este sábado 6 de junio. El acto político y partidario contará con la participación de todos los dirigentes locales del espacio en la provincia, el gobernador Alberto Weretilneck y los miembros de su gabinete. Durante la jornada se llevarán a cabo diferentes reuniones de trabajo para delinear el funcionamiento de la nueva conducción.
Antes del encuentro, el intendente de Cipolletti dialogó con LM Cipolletti para analizar el escenario político de la provincia, las claves de la renovación de autoridades en el partido, que por primera vez no será presidido por Weretilneck, y fijar postura sobre la posibilidad de cerrar nuevas alianzas electorales.
- Juntos pone en marcha este sábado la nueva conducción provincial y las mesas locales, ¿qué significa esta renovación para el partido?
- Vamos a hacer una jornada de trabajo partidaria con todas las mesas locales, el gabinete provincial y los intendentes. Serán encuentros de trabajo con cada sector bajando un poco los lineamientos de cómo queremos trabajar en esta nueva etapa del partido. Empieza esta nueva etapa, la etapa de renovación de Juntos, que es muy marcada.
- ¿En la nueva conducción hay mayoría de dirigentes jóvenes, la renovación que busca Juntos es generacional o un cambio en el funcionamiento del partido?
- Yo creo que son dos cosas distintas. Una cosa es la parte gubernamental, si querés, que uno la puede pasar a las elecciones y a las listas. Y otra cosa es lo partidario. Yo creo que la etapa que tenemos ahora por delante como partido, separaría como el proceso electoral de edición de listas, candidaturas, de la vida institucional del partido en términos generales. Nuestro objetivo principal es, como mesa provincial y yo como presidente, poder hacer que Juntos Somos Río Negro sea un partido que tenga una vida institucional muy activa, que sea muy activo internamente en el trabajo con los concejales, con los legisladores, con las mesas locales y con los tribunales de cuentas. Y lograr una articulación muy fuerte con los funcionarios del gobierno, con mucho trabajo territorial, mucha actividad institucional y mucha actividad de las mesas locales en función de lo que cada localidad pretende y poder hacer la articulación con el gobierno.
- La renovación generacional de candidatos no es un hecho, entonces...
-Como partido, y como partido de gobierno, lo que tenemos que hacer es definir proyectos en cada ciudad y articular con el respectivo gobierno. Después, llegado el año que viene, cuando empecemos a transitar un proceso electoral, por supuesto que el partido va a tener un rol preponderante en el trabajo y las definiciones. Ahora bien, los nombres o los perfiles se determinan con un montón de variables, no necesariamente la cuestión de juventud. Las definiciones tienen que ver con proyectos de las localidades, con un proyecto de provincia y cuál es el mejor perfil acorde a ese momento.
- La renovación de la conducción llega en un contexto de críticas internas, más allá de que no hubo una lista opositora. ¿Cuál es la relación hoy con dirigentes como Gustavo Gennuso o Pedro Pesatti?
-El partido está abierto a todo el mundo, todos tienen la posibilidad de, primero en el proceso electoral, presentarse en elecciones. En el caso puntual de Pedro Pesatti o Gustavo Gennuso, no tuvieron intención de ocupar un lugar partidario porque no lo manifestaron en términos de listas. Pero son afiliados y tienen los ámbitos institucionales partidarios para poder expresarse y manifestar sus diferencias, eso no es ningún problema. Son válidas las críticas de cualquier afiliado. Está claro que son dirigentes de peso, tienen historia, uno es vicegobernador y Gustavo fue intendente de Bariloche... Si quieren tener un lugar, si quieren charlar, nosotros siempre estamos abiertos a eso.
- Algunas de sus críticas apuntaban al modelo de conducción, ¿cuál fue el rol del gobernador Alberto Weretilneck en el cambio de liderazgo?
-Alberto (Weretilneck) planteó que la renovación era necesaria, pero este proceso no tiene que ver con eso. Todo empieza cuando él toma la decisión de no postularse nuevamente como presidente del partido. Eso dio el espacio a que alguien más lo pueda hacer. Nosotros decidimos conformar una lista y, aunque no hubo otra, formamos una lista con muchos criterios de unidad, de diálogo, con criterio territorial y entendiendo la historia del proyecto. En la mesa provincial la mayoría nacimos en democracia y nuestra vida partidaria arrancó no con un partido tradicional, sino con un partido nuevo, provincial. Bueno, de alguna manera lo que buscamos es la renovación de pensamiento del partido, pero no de nuestros valores, que están muy arraigados: diálogo, consenso, provincialismo y municipalismo como ejes de trabajo. Eso es un recambio generacional natural.
- Afirmó que quiere más actividad en el partido, ¿le falta actividad política a Juntos?
- El partido nació con el liderazgo de Alberto como presidente del partido y Alberto gobernador, y ahí hubo una fusión de todos los que participamos en la vida institucional y del partido. Es algo que suele ocurrir con el partido de gobierno, que pierde fuerza institucional porque todo se canaliza por la vía institucional con el Gobierno. Por eso también Alberto decide no volver a postularse, porque era muy difícil llevar en paralelo la agenda del partido y todos los proyectos que tiene la provincia.
- ¿Cuál es el plan para fortalecerlo?
- Tiene que haber reuniones del partido con sus concejales, con sus intendentes, con sus tribunales de cuentas, con mucho debate político, con mucho debate en territorio y mucho pensamiento de los proyectos que queremos para cada una de las ciudades. Son debates que a veces por cuestiones de agenda o por falta de movimiento del partido, se canalizan solamente a través de la relación con el gobierno. El objetivo es que Juntos vuelva a hacer política, aprovechando el nexo obviamente en la ciudad que gobierna o la provincia. Pero si un ministro va a una localidad, debe tener en cuenta que hay una mesa local con la que discutir proyectos. El partido debe tener vida.
- Entonces, ¿el encuentro de este sábado en Cipolletti no será un hecho aislado?
- Lo que buscamos es darle un método de trabajo al partido y para eso necesitamos tener reuniones periódicas, programadas, con temario y agenda concreta. Habrá reuniones de mesas locales, reuniones con miembros del gabinete y también entre intendentes y concejales de Juntos. Vamos a discutir proyectos y también para intercambiar opiniones o dar capacitación a las personas que pusimos en nuestra boleta y fueron electos.
- La discusión política suele derivar en el debate electoral. La oposición, por ejemplo, ya discute alianzas. ¿Ese debate ya comenzó en Juntos?
- Hay que seguir mirando la gestión y debatiendo por afuera. Nosotros nos formamos en la experiencia que tenemos gobernando la provincia y siempre nos pasa lo mismo. Cuando vos tenés la responsabilidad de gobernar, hay que ser respetuoso de esa responsabilidad y no adelantar tiempos electorales. Y se entiende la necesidad que tienen los partidos de oposición de resolver rápido sus candidaturas, porque son los que tienen que dar el debate de por qué la ciudadanía debería cambiar a ellos. Para nosotros, cuando el gobernador específicamente defina cuál es el mejor momento para ir a una elección, se activará nuestro andamiaje político-electoral. Tendremos 90 días para definir las listas, es tiempo suficiente.
- ¿Es posible que Juntos se sume a otros partidos en alianzas, como se plantea en Roca?
- Siempre fuimos aliancistas. Eso es parte de nuestro ADN. Discutir alianzas no es algo ajeno a nosotros, con lo cual cualquier alianza es posible siempre y cuando tengan como objetivo algo en particular. En el caso de General Roca lo que hay desde la oposición (acordar una sola lista opositora al peronismo) son expresiones para algo que falta bastante. Nosotros estamos dispuestos a dialogar proyectos de ciudad y eso puede terminar en un acuerdo. Porque sí hay una definición: Roca tiene que cambiar el camino que tiene, se tiene que integrar al desarrollo de la provincia.
- Hay rumores sobre una elección provincial muy anticipada, quizás en marzo. ¿Es posible?
- Nosotros siempre dijimos que para que el rionegrino tenga la posibilidad de entender bien cuál es el proceso electoral, lo mejor es separarnos mucho de lo nacional. Si no, se contamina una elección provincial con discusiones que no tienen nada que ver. Eso es independiente de la opinión que haya del escenario nacional. Nosotros algunas cosas del gobierno nacional las valoramos y, otras, las cuestionamos. Lo que buscamos es que se discutan modelos de provincia y, lo más probable es que terminemos yendo por ese camino. La única forma de separarse es votando antes, pero la fecha de elecciones se verá más adelante.