La pirotecnia volvió a sonar en Cipolletti y dejó una postal repetida con cientos de mascotas asustadas, escapadas y una ciudad colmada de búsquedas en redes.
La llegada del Año Nuevo volvió a dejar una postal dolorosa en Cipolletti. A pocos minutos de comenzado el 2026, una seguidilla de estruendos por el uso de pirotecnia en distintos barrios de la ciudad desató una situación dramática. Cientos de mascotas escaparon de sus hogares por el pánico, y aún no lograron reencontrarse con sus dueños.
El impacto fue inmediato y visible en las redes sociales. Grupos de Facebook y WhatsApp, dedicados habitualmente a adopciones o búsqueda de animales, se colmaron en cuestión de minutos con publicaciones desesperadas. Fotos de perros desorientados, muchos de ellos jadeando, con signos evidentes de estrés y agotamiento por el calor, comenzaron a multiplicarse durante la madrugada y las primeras horas del 1° de enero.
Según relataron vecinos, los barrios Bogotá, San Lorenzo, Don Bosco y Piedrabuena, principalmente en la zona norte de la ciudad, fueron los más mencionados en los pedidos de ayuda. Allí se escucharon durante varios minutos explosiones de pirotecnia sonora, suficientes para provocar huidas masivas de animales que, en muchos casos, rompieron rejas, saltaron tapiales o escaparon aprovechando portones abiertos por los festejos.
Protectores independientes y familias solidarias improvisaron refugios temporarios hasta dar con los dueños de las mascotas, muchos de ellos sin raza específica pero con buen estado de salud, alimentados y limpios, lo que caracterizaba que se tratan de perros que se escaparon de sus hogares.
Veterinarios y organizaciones proteccionistas advierten desde hace años sobre los efectos graves que la pirotecnia produce en los animales. Los ruidos intensos y repentinos pueden generar taquicardia, hiperventilación, temblores, desorientación, vómitos, diarrea y, en casos extremos, paros cardíacos. El instinto de huida, potenciado por el miedo, es una de las principales causas de extravío.
Entre las recomendaciones básicas para proteger a las mascotas durante fechas sensibles se destacan:
Aun así, lo ocurrido en la última noche del año volvió a demostrar que la prevención individual no alcanza cuando el uso de pirotecnia se mantiene a escala barrial.
En Cipolletti rige la ordenanza de Pirotecnia Cero, que prohíbe el uso, la tenencia y la comercialización de pirotecnia sonora. Durante 2024 y 2025 el Municipio de Cipolletti intensificó los operativos de control, con secuestros de material ilegal, actas contravencionales y sanciones económicas a comercios y particulares.
Sin embargo, el inicio del 2026 dejó en evidencia una vez más las dificultades para garantizar el cumplimiento efectivo de la norma. Los estruendos se escucharon durante varios minutos en distintos sectores de la ciudad, con consecuencias directas sobre las mascotas y también sobre personas con hipersensibilidad auditiva.
Si bien los últimos operativos permitieron decomisar pirotecnia y detectar ventas ilegales, incluso a través de redes sociales, los controles deben profundizarse y la concientización debe ser aún mayor. La experiencia demuestra que no alcanza solo con sancionar; es necesario reforzar campañas educativas, promover denuncias tempranas y construir un compromiso social más amplio.