José Domingo Maciel, quien se desempeñaba como empleado municipal, falleció a causa del estallido de una bomba en la Escuela de Policía. El trágico hecho dejó una profunda marca en la historia de Cipolletti.
Este lunes 13 de julio se cumple un nuevo aniversario de uno de los capítulos más oscuros y dramáticos en la historia de la ciudad. Fue hace 16 años cuando la ciudad de Cipolletti se despertó con una noticia impactante y devastadora: el asesinato de José Maciel, un barrendero municipal que perdió la vida tras la explosión de una bomba frente a la Escuela de Cadetes.
El trabajador urbano realizaba su habitual recorrida de limpieza cuando, al intentar retirar una bolsa que contenía el artefacto casero, fue víctima del fatal estallido. Un hecho trágico que dejó una herida abierta en la región y que todavía sigue sumido en la impunidad.
A partir del crimen, se inició una investigación que manejó múltiples hipótesis. Sin embargo, las certezas no fueron protagonistas en la investigación judicial. En primer término, intervinieron funcionarios de la Cuarta Circunscripción, con la jueza Sonia Martín a la cabeza.
Sin embargo, transcurrido un tiempo, declaró su incompetencia y la causa pasó al ámbito de la justicia federal de Roca. De esta forma, se sucedieron las novedades en relación a posibles sospechosos, con una versión que señalaba a un grupo terrorista denominado “Logia Lautaro”. Después, también se apuntó a organizaciones narcos y la presunción de que la colocación de la bomba fue un mensaje intimidatorio para los integrantes de la Brigada de Investigaciones de la Policía provincial.
La última luz de esperanza se encendió hace un par de años con la aparición de un supuesto testigo, pero los investigadores descartaron rápidamente su testimonio al considerar que no aportaba datos de valor.
El caso de José Maciel -un vecino muy querido por sus compañeros de trabajo- se suma a la dolorosa lista de crímenes impunes que marcan la historia negra de Cipolletti, en una causa que hoy está prácticamente archivada por el olvido judicial.
En su memoria, el Municipio acompañará a su familia y reafirmará el compromiso de mantener vivo el anhelo de verdad y justicia. Por este motivo, el lunes 13 de julio a las 11 horas realizarán una ceremonia en la intersección de calle Fernández Oro y Sáenz Peña, lugar donde ocurrió la tragedia el 13 de julio de 2010.
Durante el acto se procederá a la plantación de un árbol en el monolito instalado en la plazoleta de Fernández Oro y Sáenz Peña, símbolo de recuerdo y homenaje permanente a Maciel.