Un control vial detectó graves infracciones y descubrió una importante carga de alimentos transportados sin condiciones adecuadas.
Un control de rutina que parecía habitual terminó con un procedimiento inesperado en Cipolletti. Personal del Cuerpo de Seguridad Vial secuestró 60 kilogramos de hamburguesas elaboradas durante un operativo realizado este domingo 28 de junio sobre la Ruta Nacional 151.
Todo se inició cerca de las 13, a la altura del kilómetro 7, cuando efectivos policiales detectaron a una camioneta Chevrolet Tracker realizando una riesgosa maniobra de adelantamiento en una curva peligrosa, en un sector donde está expresamente prohibido sobrepasar.
Tras detener la marcha del rodado, los uniformados comenzaron a revisar la documentación y constataron una serie de irregularidades.
El conductor circulaba sin portar el seguro obligatorio, tampoco tenía la cédula de identificación del vehículo y, además, no llevaba correctamente colocado el cinturón de seguridad, por lo que se procedió a labrar el acta de infracción correspondiente.
Mientras avanzaban con las actuaciones, los efectivos advirtieron que en el interior del baúl había una importante cantidad de carne elaborada lista para comercialización o traslado.
Ante esta situación, se dio intervención al personal de Bromatología de la Municipalidad de Cipolletti, que realizó una inspección sobre la mercadería transportada.
Luego de verificar las condiciones del traslado, Bromatología labró un acta contravencional y dispuso la incautación total de la carga.
En total, fueron secuestrados 60 kilogramos de hamburguesas elaboradas, que quedaron bajo resguardo del organismo competente mientras avanza el procedimiento administrativo correspondiente.
La semana pasada, un importante operativo de control en General Roca derivó en el secuestro de más de 585 kilos de carne y chacinados. Los productos representaban un riesgo directo para la salud pública y fueron retirados de circulación en una acción conjunta entre fuerzas policiales y organismos gubernamentales.
El procedimiento, que se extendió durante dos jornadas intensivas, formó parte de las tareas permanentes del Estado para combatir el comercio ilegal de productos cárnicos y asegurar que los alimentos que llegan a los consumidores cumplan con las exigencias sanitarias.
Las tareas de control estuvieron a cargo de la Policía de Río Negro, puntualmente a través de la Brigada Rural y personal de la Policía Montada. Los efectivos trabajaron en coordinación con inspectores del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, la Secretaría de Ganadería de la provincia y áreas del municipio local.
En total, los equipos de control fiscalizaron 25 carnicerías ubicadas en distintos puntos de la ciudad. Tras las verificaciones, se detectaron graves anomalías en cinco comercios, lo que derivó en el decomiso inmediato de la mercadería y en la confección de las actas de infracción correspondientes a la legislación ganadera y sanitaria vigente.