Vecinos y familiares realizaron un emotivo abrazo simbólico para recordar a las víctimas y exigir obras que eviten nuevas tragedias.
Como sucede cada 26, la comunidad de Catriel volvió a reunirse este fin de semana en la rotonda de acceso sur para mantener vivo un reclamo que atraviesa a toda la ciudad: exigir una Ruta Nacional 151 más segura y evitar que nuevas familias sufran tragedias evitables.
Vecinos, autoridades e instituciones participaron del tradicional abrazo simbólico y una volanteada para visibilizar el pedido de una nueva traza vial.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la oración encabezada por el padre Temer, quien acompañó a familiares y vecinos en un homenaje cargado de dolor y memoria.
Durante el acto fueron recordadas las cuatro víctimas del siniestro vial que marcó un antes y un después en la comunidad: Susana Mirta Rojas, Milagros Abigail Segura, Maikol Fabián Monzón y Luz Aranza Ibarra.
Sus muertes dieron origen a esta fecha conmemorativa que cada año vuelve a reunir a Catriel bajo un mismo pedido.
Acompañados por familiares de las víctimas, vecinos renovaron el compromiso colectivo de seguir reclamando obras urgentes sobre una ruta que desde hace años es señalada por su deterioro y por los peligros que representa para quienes la transitan diariamente.
La demanda apunta a una nueva traza vial que permita reducir riesgos y garantizar condiciones seguras de circulación.
La comunidad volvió a dejar un mensaje claro: recordar también significa actuar.
Cada 26, Catriel mantiene viva la memoria de quienes perdieron la vida y reafirma que el pedido sigue siendo el mismo: una Ruta Nacional 151 segura, antes de que vuelva a ocurrir otra tragedia.
En los últimos días, la Asociación Civil de Fútbol Catriel volvió a manifestar públicamente su preocupación por el estado de la ruta y reclamó una intervención urgente.
A través de un comunicado firmado por su presidente, Cristian Pereyra, bajo el título "Ruta 151 la herida sigue abierta" la institución sostuvo que la falta de respuestas ha generado una profunda sensación de abandono en toda la región y renovó el pedido de repavimentación integral de la calzada. La movida estuvo acompañada, como en varias jornadas, con una bandera de reclamo. Y un contundente mensaje.
Asimismo, cuestionó la falta de avances en las obras comprometidas y consideró que los funcionarios que actualmente ocupan cargos públicos deben asumir la responsabilidad de brindar soluciones concretas a una demanda histórica de los habitantes.
Uno de los aspectos más preocupantes señalados por quienes impulsan el pedido es el aparente desgaste social generado por años de incumplimientos. Según expresan, las marchas, movilizaciones y reclamos públicos que durante años visibilizaron la problemática han ido perdiendo fuerza, dejando lugar a un silencio que interpretan como consecuencia de la frustración y el cansancio colectivo.
Sin embargo, remarcan que existe otro silencio mucho más doloroso: el de las familias que continúan atravesando el duelo por las víctimas fatales registradas en esta ruta.