"Tengo el teléfono en llamas, ahora haciendo un motor que chupó agua", reveló un mecánico a LMC, que no paraba de recibir consultas tras otro temporal. ¿Hay forma de prevenir daños?
Las intensas y persistentes lluvias que desde hace semanas azotan al Alto Valle, con registros inusuales que superan los 100 milímetros desde julio y un pico de precipitaciones este miércoles 5, dejó las calles de Cipolletti y la región en un estado crítico. La acumulación de agua oculta, profundos pozos, baches y enormes charcos convierten el tránsito diario en una permanente amenaza para los vehículos que pagan las consecuencias y se rompen.
Desde los talleres mecánicos locales confirman un incremento en los arreglos directamente vinculados al deterioro de las arterias viales y el agua en la calzada, explican cuáles son las principales piezas de autos que rompen los vecinos por el deterioro de las calles y hasta comparten algunos precios de las reparaciones.
En el taller Urban, ubicado en calle Bolivia 1364, Silvia señala que los componentes más castigados son los del tren delantero y la suspensión. Según explica, el traqueteo diario en condiciones desfavorables hace inevitable romper amortiguadores, cazoletas, bieletas y bujes. A este panorama sumó el peligro de rutas linderas como la 151 y estimó que los arreglos oscilan entre los $200.000 y $350.000, "dependiendo del vehículo y los repuestos a cambiar".
Por su parte, Eusebio Calfuan, dueño del taller situado en Puerto Belgrano 80, advierte sobre el daño invisible que genera el agua de la calle al lavar la grasa protectora de los componentes del coche. El especialista remarca que lo que más sufre son las rótulas, extremos, fuelles, semiejes y los rulemanes, que empiezan a zumbar tras perder su lubricación, sin contar la posibilidad de torcer una llanta al caer en una cavidad profunda.
En su taller, el valor de la mano de obra para reparar un tren delantero completo ronda los $250.000, mientras que los repuestos quedan a cargo del cliente.
Finalmente, desde Fernández Oro, Ezequiel de Mecánica Apis grafica las consecuencias más extremas del agua acumulada en la calzada. El mecánico que se mudó hace poco desde Cipolletti reveló este jueves que justo se encontraba trabajando sobre "un motor destruido tras haber 'chupado' agua de un charco".
Explicó que el agua que levanta la propia rueda del auto al circular días lluviosos impacta directamente contra la correa multicanal, provocando daños severos en el sistema, además de afectar seriamente rodamientos de ruedas, juntas homocinéticas y el tren delantero en general.
"Estoy haciendo muchos rodamiento de ruedas, junta homocinética, rodillos de las correas multicanal y las correa multicanal que explotan con el tema del agua", reafirmó el mecánico.
Tren delantero y suspensión: Cazoletas, bieletas, bujes de barra y amortiguadores terminan vencidos por el impacto continuo en los baches.
Sistema eléctrico y motor: El paso por charcos profundos provoca la entrada de agua a la admisión del motor y el fallo de correas multicanal.
Rodamientos y llantas: La pérdida de grasa por lavado de agua arruina rulemanes, mientras que los golpes de impactar pozos ocultos deforman llantas y cubiertas.
Ante este panorama, la recomendación de los especialistas es "circular a baja velocidad" para minimizar el impacto en la mecánica, aunque coinciden en que esquivar los baches en calles tapadas por el agua se ha vuelto una tarea prácticamente imposible.