La foto, a sala repleta, que Alejandro Calarco recreó con IA dio qué hablar en las redes sociales. Y vos, ¿qué película fuiste a ver allí?
“¿Se acuerdan del Cine San Martín de calle Belgrano, en Cipolletti? ¿Qué película fuiste a ver? ¿Recordás alguna anécdota? Los leo”. La hábil propuesta de Miguel Ángel Parra a sus miles de seguidores tuvo la mejor respuesta, ya que su popular cuenta de Facebook se llenó de comentarios y reacciones.
El conocido comunicador se basó en una imagen del emblemático y desaparecido recinto a sala repleta que Alejandro Calarco recreo con la Inteligencia Artificial para ilustrar su publicación y dar el puntapié inicial al interesante disparador.
Así afloraron muchas anécdotas, el nombre de películas históricas, perlitas inéditas de aquellos tiempos felices frente a la pantalla grande pero también surgió un lamento generalizado. ¿Cuál? Que "hoy no haya un cine en la ciudad”, más allá de que en el CCC se emiten dignas películas. Para ellos, el show debería continuar...
Con el recuerdo latente, Alejandro escribió: “¿Qué peli fui a ver? Las de Isabel Sarli. Fui a ver a Tusam… Me hizo subir junto con otros 2, nos quería hipnotizar, conmigo no podía, se acercaba y me decía que me hiciera el dormido. Yo me reía, hasta que me bajó del escenario. Otra vez vino el grupo SAFARI y presentaron el tema Subete a mi barco”.
Sergio también compartió su experiencia: “Yo recuerdo de pibe ir al Cine San Martin cuando íbamos con la Escuela a ver ‘El Santo de la Espada’, ‘Güemes’ y los del radio teatro de Jorge Edelman, Nazareno Cruz y el Lobo, Guarumba el Indio etc. Y en películas todos los estrenos de aquellos tiempos... Y después el Cine Teatro Español donde hoy está el banco Galicia, la acústica que tenía ese cine era buenísima. Es una pena que nos hayan dejado sin Cine, en uno una Iglesia Evangélica, en el otro un Banco… Lamentable”.
Por su parte, Magui también demostró tener buena memoria y señaló a partir de sus vivencias: “Qué hermoso recuerdo de mi juventud, con mis hermanos íbamos al cine San Martín siempre. Qué lastima qué hace tantos años qué no tenemos cine”.
Paula le puso la cuota de humor: “Con mi prima fuimos a ver El Rey León, salí como 5 veces afuera, me largué a llorar -risas-. Creo que por eso no me llevo más”.
Y Mirta evocó: “¡Qué recuerdos! Vi muchísimas películas y también acompañaba a mi madre a limpiar porque ella trabajaba ahí”.
-"¿Qué me llevó a recrear la imagen. Primero que soy amante del cine. Segundo que era 'la salida' en Cipolletti ir al Cine San Martín, ahora tristemente devenido en una iglesia. Me acuerdo la primera película que fui a ver Heady -risas-, año 1975 o 1976. Fui con mi abuela alemana, el cine estaba tan lleno que la gente se quedaba parada en el fondo o alguno en el pasillo. Tenía su magia, más allá de que se proyectaban dos películas (doble función), una era mala de relleno y luego venía la más esperada por todo el pueblo. Ya habíamos visto el trailer o la colita como le decíamos nosotros. Vimos Rambo II, Rambo III o Volver al Futuro, entre otros clásicos. Venían en 4 latas, eran dos proyectores, se veía entrecortado o con algunas rayitas. Pero poco importaba la calidad de imagen, era lo que había. Incluso una vuelta estábamos todos menos la película, que se demoró el colectivo que la traía desde Buenos Aires. Tras larga espera, la anunciaron y apaludimos más que cuando sale Cipo a la cancha en La Visera -risas-.
-Mitad de la función se hacía un intervalo, algunos íbamos al kiosco, otros salían a fumar un pucho. Tocaban un timbre y ahí volvíamos, sí como en el recreo jeje. Mi papá era fana del cine, me lo transmitió a mí y yo a mi hija. Te vendían los posters. Después en Neuquén aparecieron otros cines, ya era distinto. Y también el Cine Español en Cipolletti frente a la plaza, con la particularidad de que tenía funciones a las 3 de la mañana, la segunda peli era condicionada o porno... En esa época nadie tenía acceso a eso, menos los pibes. Entonces, los que eramos menores nos hacíamos los adultos para intentar pasar aunque jamás nos dejaron entrar. Los cines se fueron cerrando, la magia se fue apagando.
Los domingos que había doble función estaba bueno porque te pasaban películas para pibes y en la mitad, en los intervalos hacían sorteos y estaba bueno, con la entrada te daban un número. ¡Qué linda época! ¿o no? Estaría bueno que los lectores de LM Cipolletti también sumen sus recuerdos y películas que hayan visto en ese cine".