Luciano Gutiérrez, el nuevo refuerzo del Albinegro, un trotamundos del fútbol. Anécdotas divertidas y qué música intentará imponer en el vestuario.
Carismático y alegre. Se ríe al repasar anécdotas de los exóticos destinos en los que jugó y promete imponer (“de a poco”) la música del cuarteto en el vestuario albinegro. Habla maravillas del Payaso Aimar, al que conoció en Estudiantes de Río Cuarto y se ilusiona con lograr en este nuevo paso en su carrera el máximo objetivo: “Vine a ascender con Cipolletti”.
Luciano Gutiérrez, de él se trata, es uno de los tres refuerzos que el club Cipolletti presentó en sociedad este mediodía, antes de realizar el impactante anuncio del nuevo predio deportivo y estadio para la Liga Confluencia.
Este “volante central de 25 años que también puede jugar de defensor central”, como él mismo se define, proviene de Atenas de Río Cuarto, su ciudad natal, y se muestra sumamente esperanzado con el desafío que ahora se le presenta en el Capataz de la Patagonia.
-Anduviste por todos lados siendo relativamente joven aún. ¿Cómo fue jugar en Emiratos Árabes?
-Una locura, uno va con muchas expectativas, a buscar crecer pero al principio costó. La cultura es muy diferente. Por ahí estaba durmiendo, eran las 4 de la mañana y sonaba la alarma por toda la ciudad o las bocinas. La gente se ponía a rezar, lo hacen 6 veces por día. No entendía nada. Encima estaba solo. Conocí, por suerte, gente que me ayudó mucho en ese año y medio.
-¿Y con el tema de la comida también se complicó?
-Sí, tremendo. Uno de los primeros días fui a comprar algo de carne y me vendieron bife de camello -risas-, que era imposible de comer. Pero acá estamos, sobrevivimos.
-Bueno en Cipolletti eso no lo vas a sufrir tanto, el presidente tiene una pizzería. ¿Sabías?
-Si, el presi se puso la 10, nos hizo probar las empanadas el otro día a los nuevos. Muy buenas. Ahora falta conocer los otros menú que hacen -risas-.
-Volviendo a tu etapa en el exterior, ¿cómo te hacías entender en esos países exóticos?
-Tuve que aprender inglés a los ponchazos, los primeros dos meses fue duro el tema de la comunicación, puras señas, pero algo salió. Por suerte me tocó la posibilidad de conocer a jugadores argentinos que me ayudaron mucho en la adaptación. Me sirvió para crecer.
-En Malta al menos hay lindas playas…
-Totalmente, un paraíso cuando me quedaba el día libre aprovechaba. Al Nadur Youngsters Football Club de Malta llegué más preparado, ya sabía idioma, el inglés. Aparte es una cultura más similar a la de acá. Fue otra temporada y media. Había muchos ingleses y entrábamos en esa discusión, yo les cantaba ‘el que no salta, es un inglés’ y se ponían como locos.
-Sos de Río Cuarto, los pagos de Pablo Aimar, ayudante de Lionel Scaloni y saliste del mismo club que él, Estudiantes. ¿Lo conociste?
-No logré debutar en el plantel del Nacional B en el que estuvo él, justo salí a Emiratos Arabes. En Río Cuarto igual entrené con él cuando se fue a retirar, al partido despedida, charlamos un rato, un fuera de serie. Hasta dentro de la cancha se notaba que era diferente, la cabeza que tiene un fenómeno. Compartí mucho tiempo con su hermano, Andrés Aimar, coincidí en el plantel y luego fue mi técnico.
-Te llegó la oferta de Cipo y ¿la aceptaste de una? ¿Qué sabías del club?
-Tuve muchas ofertas a mitad de año pero creo que elegí bien. Me tocó cuando era chico preparar el partido para que Estudiantes viniera a jugar a La Visera y me quedó un lindo recuerdo. Venir a un club como Cipolletti, con la historia que tiene es hermoso. No conocía a ninguno de los chicos al haber estado más de 3 años afuera, solo los había enfrentado. Pero hay un gran grupo.
-Tenés en claro que la exigencia es muy alta…
-En Atenas de Río Cuarto también lo era. Pero Cipo es un grande de la categoría. Hablé mucho con la dirigencia y los chicos, la idea es pelear el ascenso, a eso venimos, ojalá se dé el objetivo.
-¿También viniste solo a nuestra ciudad? ¿O te acompaña alguien de la familia?
-Voy a estar unos días en pensión hasta que consigamos departamento. Mi novia es de Salta, está estudiando en Córdoba y cuando se desocupe un poco del estudio, la Flaca se viene conmigo.
-¿Hincha de?
- Talleres.
-¿Pegó duro el campeonato de Belgrano?
-No tuvimos un buen año con la T pero el título de Belgrano igual me pone contento porque el fútbol cordobés crece y nos ayuda a todos.
-¿Fan de la Mona Jiménez? ¿Va a sonar fuerte en el vestuario de Cipo?
-Somos muy del cuarteto, la Mona es un grande y los estoy contagiando paso a paso a los muchachos de Cipo. Hay 2 o 3 chicos que se encargan de eso en el vestuario y buena música, eh. Pero vamos a intentarlo.