{# #} {# #}
La concejal Ana Napoli denunció ante la Defensoría los incendios del basural cipoleño y exigió medidas urgentes por el riesgo ambiental y sanitario que implican.
La concejal de Cipolletti, Ana María Napoli, presentó este martes una denuncia formal ante la Defensoría del Pueblo de Río Negro por los incendios reiterados que afectan al basural municipal, una problemática crónica que, según expresó, pone en riesgo la salud de la población, deteriora el ambiente y vulnera derechos fundamentales.
El reclamo fue dirigido a la defensora del Pueblo, Adriana Santagati, y contó con el acompañamiento de la legisladora provincial Patricia Mc Kidd. En el escrito, Napoli exigió que el organismo intervenga de manera urgente y requiera a las autoridades provinciales y municipales la adopción de medidas inmediatas para frenar esta situación que, con el paso del tiempo, se ha convertido en una emergencia ambiental y sanitaria en la ciudad.
“No podemos seguir naturalizando una situación que pone en riesgo la salud de la comunidad y agrava la contaminación ambiental. El Estado tiene la responsabilidad de intervenir de manera urgente”, afirmó Napoli tras formalizar la presentación este martes.
La edil, adjuntó documentación como fotos, videos, capturas de mensajes de vecinos, notas periodísticas e incluso una copia de un proyecto de ordenanza que promovía la implementación de un sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) en el basural, y que, según denunció, ni siquiera fue tratado en comisión en el Concejo Deliberante.
En su nota dirigida a la Defensoría, la concejal detalló que los incendios generan: Contaminación ambiental grave, con efectos nocivos sobre el aire, el suelo y el entorno urbano. Intoxicaciones en vecinos que viven en las cercanías del predio. Perjuicios directos a la salud de empleados municipales y recuperadores urbanos, que realizan tareas cotidianas en el lugar, muchas veces sin condiciones mínimas de seguridad ni protección.
El reclamo también apunta a la falta de respuestas por parte de los organismos competentes: “Cabe destacar la inacción y ausencia de intervención efectiva tanto de la Secretaría de Servicios Públicos de la Municipalidad de Cipolletti como de la Secretaría de Energía y Ambiente de la Provincia de Río Negro, lo que agrava aún más el problema y vulnera los derechos fundamentales de la ciudadanía”, detalla el documento.
La denuncia de Napoli surge a solo semanas de nuevos incendios registrados en el basural, que cubrió de humo gran parte de la ciudad. El olor a quemado impregnó hogares y comercios, generando molestias respiratorias e incertidumbre entre los vecinos. En esa oportunidad, desde el municipio se reconoció que el fuego comenzó en una montaña de ramas y residuos verdes, y que el viento aceleró su propagación. Si bien fue controlado con el trabajo de camiones cisterna, máquinas pesadas y personal municipal, el incidente se sumó a una larga lista de eventos similares.
Según datos relevados por LM Cipolletti, el basural recibe diariamente más de 120 toneladas de residuos sólidos urbanos y alrededor de 150 mil kilogramos de escombros, cifras que evidencian la magnitud del desafío. A esto se suma la precariedad del predio, que no cuenta con infraestructura adecuada, como cercos, cartelería, una balanza para medir ingresos o instalaciones seguras para los trabajadores.
En su presentación, Napoli recordó que hace tiempo presentó en el Concejo Deliberante un proyecto para implementar la GIRSU, una política pública que permitiría cambiar el enfoque de tratamiento de residuos en la ciudad y que ha sido recomendada por organismos nacionales y promovida, aunque sin avances concretos, por la provincia.
Sin embargo, la iniciativa no fue tratada en comisiones. “La respuesta que recibí de la presidenta del Concejo se basó en la supuesta intervención del Gobierno provincial, la cual hasta el momento no se produjo”, lamentó la edil.
La GIRSU propone un sistema de tratamiento, separación y reciclado de residuos, con reducción de volumen y erradicación de basurales a cielo abierto. Este modelo, además de mitigar el impacto ambiental, permitiría regularizar y proteger la tarea de los recuperadores urbanos, muchas veces expuestos a riesgos físicos, químicos y sociales.
La presentación ante la Defensoría del Pueblo pone de relieve que la situación del basural de Cipolletti ha dejado de ser un problema local para convertirse en un caso emblemático de omisión institucional frente a una problemática estructural.
En un contexto de crecimiento urbano sostenido, y con una población cada vez más expuesta a los efectos del deterioro ambiental, la falta de respuestas concretas no solo pone en jaque el derecho a un ambiente sano, sino que evidencia la necesidad urgente de repensar el sistema de gestión de residuos desde una mirada sostenible e inclusiva.
Ahora, con la denuncia formalizada, la pelota está del lado de la Defensoría del Pueblo, que deberá analizar el caso y requerir, si lo considera pertinente, las explicaciones y acciones que la ciudadanía cipoleña espera hace años.