Estudiantes y familias se organizaron para visibilizar un escenario que se acerca al mes sin actividad en aulas. Crece la inquietud, sobre todo por las prácticas técnicas.
La comunidad educativa del CET 9 de Cipolletti volvió a manifestarse este lunes con un “frazadazo” para visibilizar una situación que genera preocupación: la falta de clases presenciales desde hace más de 20 días debido a una obra de gas que aún no fue finalizada ni habilitada.
Con mantas, carteles y la participación de estudiantes, docentes y familias, la protesta se desarrolló en el establecimiento educativo, en medio de un escenario de incertidumbre que arrastra problemas desde el año pasado.
El conflicto tiene su origen en una intervención iniciada en noviembre de 2025, cuando se realizó una nueva instalación de gas en el edificio escolar. Sin embargo, a pesar del tiempo transcurrido, la obra no logró ser aprobada y continúa sin habilitación.
La presidenta del Centro de Estudiantes, Priscila Álvarez, explicó a LM Cipolletti que esta situación impide el dictado de clases en condiciones normales. “No estamos teniendo clases presenciales porque no se finalizó la obra. Estamos sin gas desde fines de noviembre, cuando se hizo toda la instalación nueva, pero nunca se habilitó”, indicó.
Según detalló, en las últimas semanas recibieron reiteradas promesas de finalización, pero sin avances concretos. “Nos dicen que ya se va a terminar, pero no vemos progreso. Varias veces el trabajo fue rechazado por estar mal hecho y con muchos errores”, afirmó.
Mientras tanto, la continuidad pedagógica se sostiene de manera parcial a través de herramientas virtuales. Los estudiantes mantienen contacto con docentes mediante preceptores, el blog institucional y algunas clases por plataformas digitales.
No obstante, desde el Centro de Estudiantes remarcaron que esta modalidad resulta insuficiente, especialmente en una escuela técnica donde los talleres son parte central de la formación.
“Solo pudimos tener siete clases como mucho. Los talleres sí o sí tienen que ser presenciales y ya deberíamos estar rotando. No sabemos cuándo vamos a retomar esas actividades”, señaló Álvarez.
La falta de definiciones impacta directamente en el desarrollo del ciclo lectivo y genera preocupación entre los alumnos, que advierten sobre la pérdida de contenidos y prácticas fundamentales.
Durante la jornada de protesta, el consejero escolar Adrián Carrizo se acercó al establecimiento para dialogar con la comunidad educativa. Según relataron los estudiantes, el funcionario reconoció que se están realizando trabajos, aunque no pudo precisar una fecha concreta para el regreso a las aulas.
Además, mencionó intervenciones en otros establecimientos educativos, lo que generó cuestionamientos entre los presentes. “Nos dijo que estaban arreglando más colegios, pero compañeros fueron a ver esos trabajos y no están en la misma situación que el nuestro”, sostuvo la presidenta del Centro de Estudiantes.
También cuestionaron la falta de claridad en la información brindada. “Nos dijeron que hubo una sola inspección, pero sabemos que fueron varias. Nos enoja que nos mientan cuando somos los más afectados”, agregó.
Representantes del gremio docente Unter acompañaron la iniciativa y respaldaron el reclamo estudiantil. Desde el sindicato señalaron que la situación se extiende por más de 20 días y recordaron que la obra debía haber finalizado el año pasado.
“Los estudiantes ya perdieron dos meses de clases en 2025 y ahora estamos cerca de perder otro mes. Las autoridades no dan respuestas a lo que la comunidad educativa está exigiendo”, expresaron.
En ese marco, apuntaron contra el Estado como responsable de garantizar las condiciones edilicias necesarias. “Los responsables de que los estudiantes pierdan clases no son los docentes ni el sindicato, sino quienes deben asegurar que las escuelas estén en condiciones”, indicaron.