Bomberos custodian el área por seguridad. Esperan que se extingan las llamas por completo para iniciar los peritajes que determinen las causas del siniestro.
No deja de generar conmoción el incendio que se inició el martes por la madrugada y destruyó el depósito regional de mercaderías del supermarcado La Anónima, en Cipolletti. Los daños fueron totales. Se derrumbó parcialmente el techo de chapas del enorme edificio, de unos 10.000 m2 de superficie cubierta, y las paredes laterales están en riesgo de colapsar.
Mientras que de entre los restos quemados aún continúa saliendo un humo espeso que dificulta la respiración y se siguen escuchado explosiones.
Personal de Bomberos Voluntarios de Cipolletti, que enfrentó durante más de 24 horas el siniestro junto con instituciones colegas de la región, mantienen una guardia activa en el sector, ubicado en la calle Tres Arroyos al 600, en el predio ferroviario del centro de la ciudad.
Por motivos de seguridad continúa cerrado el tránsito vehicular entre Toschi y Estado de Israel y tampoco se permite el paso de peatones.
El jefe del cuartel local, Gonzalo Cardozo, informó que este miércoles comenzarán a realizar los trabajos periciales para determinar las causas del inicio de las llamas.
La labor, indicó, se dificulta porque aún permanecen encendidos “pequeños focos” en el interior del establecimiento, cuya estructura se presenta seriamente debilitada y hay peligro de que se produzcan nuevos desmoronamientos y la caída total del tinglado.
Explicó que el martes pudieron ingresar, aunque con la llegada de la noche optaron por suspender el trabajo, dado que la oscuridad torna más peligrosa la labor para el personal.
Esperan que se terminen de apagar esos focos para acceder al área más profunda del depósito y proceder a realizar las exploraciones que les permitan avanzar en la investigación.
“Adentro el montículo de material combustible supera los tres metros de altura y debajo de eso hay restos que mantienen temperatura elevada”, precisó.
Entre ese material aún quedan productos como aerosoles, que en contacto con el calor explotan, y eso es lo que cada tanto se puede escuchar.
Cardozo indicó que una vez que determinen que el lugar es seguro para el personal, comenzarán a realizar los peritajes para determinar las causas del incendio. Presumen que será hoy. Los resultados luego los elevarán a la Fiscalía, que inició una causa al respecto. Si bien desde ese ámbito se adelantó que el fuego "no habría sido originado de manera intencional" y que las llamas ingresaron al establecimiento "desde una construcción colindante que se encontraba abandonada", el jefe del cuartel aclaró que esa hipótesis no la tienen confirmada.
El trabajo que deben efectuar consiste en evaluar las condiciones del edificio afectado y también en los galpones aledaños (también consumidos por las llamas), antiguas y precarias construcciones que durante años estuvieron ocupadas por familias que recientemente recibieron viviendas en la zona del DVN, aunque se presume que nuevamente habían ingresado otras personas en situación de calle.
En este sentido, dijo que evaluarán si tenían servicios de luz y gas y el resto de las condiciones, como también la detección de posibles elementos que “hagan suponer una intencionalidad”.
El Bombero destacó que hacía muchos años que no se producía un siniestro de esta magnitud. "Hay que remontarse años atrás a las papeleras o un comercio de venta de telas, como como este no hubo ninguno", expresó.
Resaltó la labor que desplegó del personal que tiene a cargo durante el operativo, que impidió que el fuego se propague a propiedades cercanas, como otras empresas que funcionan sobre la zona de la calle Tres Arroyos y también inmuebles históricos que se encuentran en el Paseo Ferroviario, como la Casa de la Música o el Registro Civil.
Pero hubo un dato que introdujo Cardozo que revela el alto riesgo que se corrió, porque en la área de las vías había un vagón con un tanque de 30.000 litros de combustible, que se debió mover de urgencia.
"Para nosotros fue un éxito la intervención", resaltó.