El trabajo efectuado por especialistas del Cuartel local arribó a conclusiones respecto al origen del fuego que se desató la madrugada del martes pasado. La primera hipótesis que trascendió va consolidándose.
El personal del cuartel de Bomberos Voluntarios finalizó los trabajos periciales requeridos para determinar las causas del impresionante incendio que destruyó por completo el depósito regional de mercaderías del supermercado La Anónima, ubicado sobre Tres Arroyos al 600, en el predio ferroviario cercano a la estación de Cipolletti.
El siniestro se desató durante la madrugada del martes 2 de junio y la evaluación de los peritos se demoró debido a que las instalaciones, de unos 10.000 m2 cubiertos, suponían riesgos para el personal, ya que se desmoronó del techo y algunas paredes y además permaneció material ardiendo en el interior.
El Ministerio Público Fiscal había iniciado una investigación para establecer el origen de las llamas el mismo día en que se desataron.
Ya contaban con indicios que anticipaban que no se había iniciado de manera intencional y que las llamas habían ingresado al establecimiento desde una construcción aledaña que se encontraba abandonada.
La pesquisa tuvo como punto de partida entrevistas realizadas al personal de la empresa, entre ellos encargados externos e internos de la planta y de seguridad, quienes “coincidieron en el relato sobre el inicio del siniestro”.
También buscaban recuperar las imágenes de las cámaras de seguridad que presumían habían sido subidas a una nube virtual, dado que los equipos físicos donde se guardan las grabaciones (DVR) también resultaron destruidos por completo.
Una versión que LMCipolletti escuchó insistentemente en el lugar mientras Bomberos locales junto a refuerzos de Fernández Oro, Allen, Cinco Saltos y Neuquén enfrentaban el desastre, se lo adjudicaban a personas en situación de calle que habían buscado albergue en el terreno aledaño y habían iniciado una fogata para calefaccionarse, y que se les descontroló. De todos modos, la Fiscalía esperaba el informe preliminar encomendado a Bomberos y también al Gabinete de Criminalística local.
El depósito de la firma era clave para la distribución de mercaderías porque abastecía a cerca de 30 sucursales situadas en distintas localidades de la región. En su interior se almacenaba todo lo que ofrecen a la venta en los supermercados, desde alimentos a electrodomésticos, pasando por prendas de vestir y los demás artículos requeridos para la vida diaria.
Las conclusiones del peritaje efectuado por el especialista del cuartel local corroboran las sospechas iniciales. El informe, firmado por el jefe de la institución, Gonzalo Cardozo, confirma que el incendio se destacó “en un galpón externo ubicado en el sector contiguo al depósito perteneciente a la firma afectada”.
“En el interior de dicho inmueble, que estaba abandonado, existía una gran cantidad de material combustible sólido, principalmente constituido por maderas y otros materiales capaces de sostener y favorecer el proceso de combustión”, puntualiza el reporte.
Precisa que el fuego “se desarrolló de forma ascendente, alcanzando las aberturas del sector Este del depósito, por donde ingresó al interior. Una vez dentro, la presencia de una significativa carga de fuego sumado al aporte de oxígeno, favoreció la propagación de las llamas”.
El trabajo agrega que luego de la inspección, “no se localizaron recipientes, acelerantes ni otros elementos comúnmente utilizados para la iniciación deliberada de incendios. No obstante, no puede descartarse que tales elementos hayan resultado total o parcialmente consumidos por la acción del fuego”.
Como conclusión, el peritaje sostiene que el incidente se encuadra dentro de los denominados “Hipotético-Accidental”.