Obras viales, controles y educación explican la baja. En seis meses hubo 76 accidentes menos y 28 heridos menos que en 2025.
Cada 10 de junio, Argentina conmemora el Día Nacional de la Seguridad Vial, una jornada destinada a promover conductas responsables en la vía pública y a generar conciencia sobre la necesidad de reducir los siniestros de tránsito. En Cipolletti, esta fecha llega acompañada de datos que marcan una tendencia positiva: los números del primer semestre de 2026 reflejan una baja significativa en la cantidad de accidentes respecto al mismo período del año anterior.
Las estadísticas de intervenciones de tránsito revelan una mejora concreta y medible. Según los datos a los que accedió LM Cipolletti, en el primer semestre de 2025, la ciudad registró 391 siniestros viales; en el mismo período de 2026, esa cifra descendió a 315. Se trata de 76 accidentes menos, lo que representa una reducción del 19,4%.
Lejos de ser un dato aislado, la baja se extiende también a los casos con consecuencias físicas para las personas involucradas: los accidentes con lesionados pasaron de 242 a 214, es decir, 28 hechos menos y una caída del 11,6% en este ítem crítico.
Los accidentes con daños exclusivamente materiales también registraron una contracción notable. De los 149 hechos de ese tipo contabilizados en el primer semestre del año pasado, se pasó a 101 en 2026, lo que implica 48 casos menos y una baja del 32,2%.
Los números, en su conjunto, configuran un panorama alentador para una ciudad que transita su crecimiento urbano con una demanda de movilidad en permanente expansión.
Diego Zúñiga, secretario de Fiscalización del municipio, analizó los datos en diálogo con LM Cipolletti y fue contundente en su lectura: "Los datos muestran una tendencia positiva. Si comparamos el primer semestre del 2026 con el mismo período del año anterior, los siniestros disminuyeron cerca de un 20%. Y lo más importante es que no solo bajaron los accidentes en general, sino también aquellos que provocan lesión a las personas", señaló el funcionario.
Zúñiga fue enfático al momento de explicar las causas de esta mejora, y rechazó la idea de que los controles sean el único factor determinante. "La seguridad vial no depende únicamente de los controles, sino también de la educación vial. En el Día de la Seguridad Vial seguimos trabajando para generar conciencia; estamos capacitando”.
Por otra parte, “esta tendencia positiva tiene que ver con la infraestructura que está realizando la municipalidad, con las obras viales, con la señalización clara", explicó el secretario, quien mencionó como ejemplos concretos las ciclovías en ejecución sobre calle Salto y sobre San Luis.
La apuesta municipal por la infraestructura vial es uno de los ejes centrales de esta estrategia. En los últimos años, Cipolletti priorizó una serie de inversiones que apuntan a garantizar la seguridad de todos los actores de la vía pública: peatones, ciclistas, motociclistas, automovilistas y conductores de vehículos de carga pesada.
Entre las intervenciones más relevantes se cuentan el plan de demarcación de sendas peatonales, la instalación de nuevos semáforos, la concreción de derivadores viales y la delimitación de nuevas bicisendas en distintos puntos de la ciudad.
A esto se suma el refuerzo de la presencia de agentes de tránsito en las calles, el monitoreo permanente a través de cámaras de seguridad distribuidas en los barrios y otras medidas de control preventivo. Zúñiga proyecta que, una vez finalizadas las obras actualmente en ejecución, los resultados serán aún más favorables: "Creemos que cuando se finalicen todas estas obras en curso, los números van a ser más auspiciosos y van a seguir disminuyendo la cantidad de accidentes que tenemos en la ciudad", anticipó.
El contexto nacional agrega una dimensión adicional a estos avances locales. Según datos de la organización Luchemos por la Vida, la Argentina registra uno de los índices más elevados de mortalidad por siniestros de tránsito de la región.
Las cifras son contundentes: cerca de 16 personas mueren por día en el país como consecuencia de accidentes viales, lo que equivale a más de 5.900 víctimas fatales por año. A eso se suman aproximadamente 100 mil heridos de distinto grado y miles de personas que quedan con algún tipo de discapacidad.
Las pérdidas económicas derivadas del tránsito caótico superan los 10.000 millones de dólares anuales, una cifra que expresa con claridad el peso sistémico del problema.
Frente a estos datos, el secretario Zúñiga fue claro en situar la responsabilidad donde también le corresponde: en cada cipoleño que transita a diario. "Todavía queda mucho por hacer, pero los indicadores muestran que el camino de la prevención, el control y la educación vial están dando resultados", afirmó. La seguridad vial no es solo una política pública: es un compromiso que se ejerce cada vez que alguien respeta una señal, cede el paso, usa el casco o modera la velocidad.