El noviazgo que nació en las aulas del colegio CENS N°15 unió para siempre a Lorena y Franklin. La escuela los volvió a juntar ya que allí cursa su hija.
La adolescencia es esa etapa donde habitan las primeras picardías, las anécdotas con amigos, la sensación de libertad y los primeros amores. Así fue la historia de Lorena y Franklin, quienes se conocieron en 1999 en la escuela secundaria nocturna CENS N°15 y marcó el inicio de un amor que sigue latente 27 años después.
El vínculo de noviazgo avanzó a través de los años, se convirtió en un matrimonio y tuvieron cuatro hijos. Una de sus hijas, Eluney, será egresada de la misma institución de los unió y esta semana, Lorena y Franklin volvieron al lugar donde habitaron las primeras miradas y expresiones de cariño, para participar del acto del 25 de mayo.
En el momento que se conocieron, corría el año 1999, una etapa marca por la ausencia de la tecnología, donde la mensajería, a través de celulares y redes sociales todavía no dominaban nuestra comunicación. La navegación por internet y las pantallas a color recién comenzaban a integrarse a nuestra cotidianidad.
Lorena Maidana y Franklin Guzmán tenían como objetivo terminar el secundario, una materia pendiente para finalizar los estudios y culminar una etapa tan importante de la vida. En ese sentido, se anotaron en el CENS N°15 para cursar las últimas materias.
"Yo tenía algo de 22 años y ella 21, éramos compañeros y nos conocimos acá" señala Franklin, quien se acomoda junto a Lorena, su compañera de vida en el SUM del colegio para participar del acto del nacimiento de la Patria.
El amor entre los jóvenes no nació de un flechazo directo, sino que fue naciendo a partir de gestos de ternura, miradas cómplices y muestras de cariño que culminaron en una relación consolidada hasta la actualidad.
"Al principio no nos queríamos nada, no la soportaba, se hacía la linda, éramos el agua y el aceite, pero después todo cambió y me empezó a gustar”, explicó Guzmán a Mis Noticias.
Con un cruce de miradas como si fuera la primera vez, Guzmán recordó que un compañero estaba enamorado de ella. “Hicimos una apuesta quien la encaraba primero o quien se la enganchaba, y terminé ganando esa apuesta” relata entre risas y emoción Guzmán. Agregó que no solo ganó la apuesta, también se ganó un amor para toda la vida.
Tras el noviazgo, se unieron en matrimonio y vivieron el nacimiento de cuatro hijos. La menor de los cuatro, Eluney, cursa 3° con orientación en Salud y Ambiente en el colegio secundario que unió a sus padres.
“Fue muy lindo porque fruto de nuestro amor nacieron cuatro hijos, tres mujeres y un varón. Dos se recibieron y las otras dos están terminando. Siempre les inculcamos que hay que estudiar”, indicó Lorena.
“Yo les recomiendo que si van al nocturno, no se pongan de novios con ninguna compañera”, relata entre risas Frankin. La visita de la pareja al establecimiento educativo les trajo gratos recuerdos de una etapa tan linda y saludó con emoción a Adrián Ciancio, que se desempeñaba como docente en 1999 y en la actualidad es el Director del CENS N°15.
“Tengo los mejores recuerdos y siempre los ex alumnos son bienvenidos. Se nota que algo vamos dejando con el paso del tiempo”, indicó Ciancio.
De esta manera, el CENS N°15 fue el punto de encuentro para jóvenes que querían finalizar sus estudios secundarios, quien les otorgó no sólo el título de egresado de la institución, sino un amor para toda la vida y que hasta el día de hoy, brinda la oportunidad de completar los estudios en un entorno cálido y respetuoso.