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Afuera de los supermercados, las playas de estacionamiento lucían ayer prácticamente desiertas. Adentro, los clientes que ingresaban sólo podían comprar productos esenciales. Nada de electrodomésticos, ropa y calzado, productos de cotillón, de bazar o el hogar que, hasta hace pocos días atrás, seguían vendiendo. Incluso la mercadería todavía se exhibe en las góndolas, aunque sólo puede ser contemplada.
Las fajas o el nylon que las envuelve, de punta a punta, no permiten ya que los consumidores puedan poner en su carrito de compras prendas de vestir varias, un televisor, un celular, cualquier electrodoméstico que necesiten, el calefactor para el hogar, juguetes para los chicos y otros artículos no esenciales, cuya venta está prohibida mientras dure la cuarentena, por decreto de necesidad y urgencia.
De acuerdo a la resolución municipal 695/20, rubricada el pasado 17 de abril, "los locales comerciales con diversidad de productos en exhibición –hipermercados, supermercados, multirubros- solo podrán vender aquellos cuyo aprovisionamiento prevé y autoriza el Poder Ejecutivo Nacional mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 297/20, en el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio".
Ocurre que las grandes superficies continuaban con su actividad de venta respecto de la totalidad de los productos puestos en exhibición, y el Municipio entendió que debía reducirse a aquellos rubros solo exceptuados por el DNU 297/20.
De igual manera, seguía ocurriendo con la venta de artículos de librería, informática, repuestos del automotor o motovehículo y electrodomésticos, que se encuentra hoy habilitada únicamente por entrega a domicilio.
Por lo tanto, desde el Ejecutivo local se advirtió que "la continuidad de dichas ventas implica contrariar la normativa nacional provocando una evidente situación de competencia desleal para con los comerciantes cuya actividad comercial se encuentra suspendida en virtud del aislamiento social, preventivo y obligatorio".
En cuanto a las playas de estacionamiento, la norma también reduce la capacidad al 50 por ciento, priorizando la necesidad de los adultos mayores que se desplacen hasta el supermercado en un vehículo. En un principio, la restricción iba a ser absoluta, pero luego se flexibilizó para generar una reserva.
Fue otra medida que tomó el Municipio mientras dure la emergencia sanitaria, con el ánimo de reducir la circulación y evitar la aglomeración de la gente al ingreso de los supermercados.
La Municipalidad arrancó con la desinfección de vehículos