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A 8 años, continúa impune un crimen en Fernández Oro

El asesino de Benjamín Moyano nunca fue atrapado. La familia espera justicia.

Esta semana se cumplieron ocho años de un brutal asesinato ocurrido en la localidad de Fernández Oro que tuvo como víctima al criancero Benjamín Moyano. A pesar de distintas líneas investigativas llevadas adelante por la fiscalía de Cipolletti, el asesino nunca llegó a juicio oral.

Todavía la viuda del vecino y gran parte de su familia y amigos siguen esperando justicia. Sin embargo, la causa penal quedó a la deriva luego del sobreseimiento de uno de los principales sospechosos del asesinato.

Moyano vivía en una propiedad ubicada en calle Primeros Pobladores al 1700, en Fernández Oro, donde tenía varios animales de granja. El 18 de marzo de 2012, en horas de la madrugada, sintió algunos ruidos y cuando se dirigía a ver lo que ocurría, fue apuñalado de manera salvaje. Las heridas que sufrió fueron muy delicadas y tras agonizar más de 72 horas en un centro de salud, murió.

En un primer momento, un gran despliegue policial y judicial hizo pensar en un rápido esclarecimiento del hecho que movilizó al conjunto de la comunidad orense. Durante una serie de procedimientos, se apresó a varios sospechosos. Pero a la hora de avanzar con posibles procesamientos, los fiscales y jueces no tenían pruebas incriminantes concretas y los detenidos se vieron beneficiados por faltas de mérito.

La labor investigativa se fue dilatando, sin mayores resultados, y a pesar de la insistencia de la viuda de Moyano, Clara Colipe, para que se agilicen distintas medidas, no hubo respuestas satisfactorias.

Las gestiones ante diversos estamentos gubernamentales movilizaron a funcionarios y, por ejemplo, se ofreció durante un tiempo importante una recompensa a posibles testigos o personas que pudieran brindar precisiones sobre lo ocurrido o aportaran información sobre los posibles sospechosos.

Transcurridos varios años, las sospechas confluyeron en un hombre con domicilio en Fernández Oro pero que se había ido a Chile. Con una orden de captura, el sospechoso fue detenido en el país vecino y se reclamó su extradición.

Todo hacía pensar que el apresado terminaría en el banquillo de los acusados y que se lo podría juzgar por el homicidio del abuelo Moyano. Los investigadores aguardaron una prueba trascendental, un estudio de ADN, y las expectativas generadas al principio volvieron a derrumbarse porque el informe dio negativo.

Un ADN negativo benefició a detenido

El último detenido en la causa por el homicidio de Benjamín Moyano había sido testigo con anterioridad y brindó detalles del hecho acaecido en marzo de 2012.

Antes de que dictara su sobreseimiento, la querella y la fiscalía hicieron esfuerzos para que la investigación avanzara y pidieron prórrogas para encontrar más elementos incriminatorios.

El sospechoso había sido atrapado en Chile y permaneció detenido hasta que la fiscalía recibió el informe negativo de un ADN; en ese marco, fue excarcelado.

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