El 23 de enero de 1908 fallecía en alta mar el ingeniero Cesar Cipolletti, agrimensor que ideó todo el sistema de riego del Alto Valle de Río Negro y Neuquén. Por la gran obra que dio nacimiento al valle fértil reconocido a nivel mundial por sus manzanas y peras, se decidió homenajear al italiano con el nombre de la ciudad. Hoy se cumplen 111 años.
Cipolletti se graduó como agrimensor y luego estudió ingeniería hidráulica en Roma. Tras algunas obras en Europa, viajó a la Patagonia para estudias las cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro, donde visionó la gran obra que permitiría el riego de miles de hectáreas y a su vez controlar las crecidas.
La gran obra fue la construcción del Dique Ballester que permitió controlar el caudal del río Neuquén y a su vez irrigar el agua necesaria para el cultivo agrícola.
El reconocido ingeniero falleció en alta mar, pero sus restos fueron traídos hasta la provincia de Mendoza, donde se encuentran actualmente.