En los últimos años se ha revitalizado el formato longplay a la hora de escuchar música. Así fue que muchos melómanos comenzaron a desempolvar sus viejos discos, a restaurar antiguas vitrolas y los vendedores ambulantes de Cipolletti no quedaron ajenos a esta moda, por lo que salieron a la caza de aparatos en desuso, los restauraron y comenzaron a comercializarlos. Las ventas, según admitieron, "por el momento son muy buenas".