El primer caso se dio en el aire, cuando un vuelo de Aerolíneas Argentinas que iba a Bariloche tuvo que aterrizar de emergencia en Neuquén, poco después del mediodía, tras recibir el aviso de que podía llevar una bomba. Cuando se confirmó que no había riesgos, los pasajeros volvieron a la aeronave y completaron el trayecto.