Una familia del barrio Don Bosco quedó en la calle luego de que la dueña del complejo de departamentos los desalojara tras un confuso hecho de violencia. Según indicaron, uno de los inquilinos ingresó con un arma de fuego y habría amenazado a sus vecinos. La respuesta de la propietaria fue contundente, y desalojó a todos del lugar.
La familia de Lorenzo Epul, integrada por su esposa, 4 hijos y un nene de 2 años, sufrió las consecuencias de un hecho de violencia poco claro hasta el momento.
Según indicó el hombre, la semana pasada un vecino del complejo de 33 años ingresó alcoholizado al condominio ubicado en Jorge Newbery 1530 y amenazó con un arma de fuego a un nene que se encontraba allí.
Luego de un escándalo que incluyó policías de la Unidad 24, lograron detenerlo y secuestraron el revolver. Cuando la dueña del lugar se anotició del hecho, tomo la determinación de desalojar a todas las personas del complejo, incluyendo a la familia de Epul tirándole sus pertenencias a la calle.
Según relato el hombre, la mujer les arrojó todo a la vía pública el jueves por la tarde y hasta el momento no tienen donde ir. "Estamos viviendo en un pasillo en un templo evangélico sobre la calle Venezuela con todos mi hijos y mi nieto", indicó a LM Cipolletti. Agregó que se acercó al municipio a pedir ayuda, y no recibió respuestas.
Las pertenencias se encuentran en el patio de una vecina que le ofreció resguardarlas, y son los propios vecinos quienes les ofrecen un plato de comida.