El Ejecutivo municipal procurará una rápida solución al problema generado por la rotura de la bomba que suministra agua a la guardería canina, donde está escaseando la provisión desde hace ya unos días, con el consiguiente perjuicio para los perros alojados en el lugar. Hay un firme compromiso de trabajar con celeridad, ante las imperiosas necesidades existentes.
La medida fue comunicada ayer desde la Secretaría de Servicios Públicos a la referente de la fundación SOS Animal Cipolletti, María Acosta, que había hecho público el inconveniente y expresado su preocupación por la salud y el estado físico general de las mascotas alojadas en el refugio de la Isla Jordán.
Actuando de acuerdo a lo prometido, un empleado de la cartera se hizo presente este martes en la perrera y procedió a retirar la bomba rota. Como este artefacto dispone de una capacidad acotada que no está acorde a los requerimientos, se buscará su reemplazo por otro más potente y que garantice la provisión que realmente hace falta.
Tras una reciente reunión entre el intendente Claudio Di Tella y las proteccionistas y animalistas de la ciudad, se ha planteado un mejor clima entre las partes y hay voluntad de colaborar en la búsqueda de soluciones a los problemas más urgentes y también a los de más largo plazo.
En el interín, el cuidador Ángel Parada, que atiende las necesidades de varias decenas de perros del refugio, ha buscado una solución provisoria a la dificultad actual, sacando agua de un canal que pasa por las inmediaciones. Esto ha mejorado la situación, mientras se instala una bomba para volver a abastecer al predio.
Mientras, las voluntarias que trabajan en el predio siguen con sus tareas tendientes a proveer de una mejor alimentación y cuidado a los perros, en una labor permanente que incluye una campaña de adopción responsable de las mascotas que ya ha reducido mucho el número de animales alojados.