Ayer, el titular de la organización, Omar Meza, expresó que se está acumulando toda la información posible sobre el efecto que ha tenido el golpe inflacionario que se sintió en octubre, noviembre y diciembre pasado para tener plena certeza sobre la profunda erosión que ocasionó en los haberes de los municipales. También se está tomando nota detallada sobre cómo continúa en enero la escalada de los precios. No se dejará pasar nada por alto.
El dirigente recordó que el incremento obtenido el año pasado superó el 40 por ciento por lo que en 2016, con la inflación desbocada, no se podrá negociar por menos. Otro indicador que se tomará en consideración tiene que ver con el costo de la canasta de útiles que tradicionalmente adquiere el sindicato para regalar a sus afiliados.
"Por lo que hemos estado viendo, los precios de los artículos que compramos han sufrido no menos de un 40 por ciento de suba", expresó y dijo que esto muestra la tendencia inflacionaria que se viene experimentando.
Además, recordó que los sueldos en el Municipio han sido históricamente muy bajos, en relación con los de otros sectores laborales, por lo que los aumentos deben contemplar esta realidad.
Otro punto que su gremio no descuidará será el hecho de que "Cipolletti tiene un nivel de precios que se corresponde a una ciudad petrolera sin serlo. El costo de la vida es aquí mucho mayor que en otros lugares del país y eso no se puede olvidar", enfatizó.