Los inspectores de Tránsito de Cipolletti tuvieron un agitado fin de semana, en el que se multiplicaron los controles de documentación y alcoholemia en diferentes sectores de la ciudad.
El objetivo, explicaron, es lograr una conducción adecuada, lo que requiere lucidez y capacidad de reacción, especialmente ante situaciones imprevistas.
Durante el fin de semana se efectuaron controles sobre 25 de Mayo e Yrigoyen, Belgrano, Roca y Pacheco.
Se labraron 50 actas, con 18 retenciones, de las cuales 11 fueron por alcohol. La graduación más alta detectada en sangre fue de 1,77 gramos, mientras que la más baja fue de 0,92.