En el Municipio están fijados dos aumentos en el rubro por año, en mayo y en noviembre. Está vez, por el gran desborde inflacionario que arrancó a fines del 2016 y sigue proyectándose en el presente y para el futuro, existe urgencia por determinar el monto cuanto antes.
La delegación del sector estará conformada por dirigentes de la Asociación Civil de Titulares de
Taxis y Afines y por los propietarios de las bases.
Ayer, uno de los referentes del rubro, José Luis Campos, destacó la necesidad de que en la definición tarifaria se tengan en cuenta, además de las subas en los combustibles, también el costo de la canasta familiar y las alzas en los valores de los vehículos utilizados para las prestaciones.
Indicó que también deben considerarse la fuerte variación inflacionaria que ha afectado a los repuestos y otros insumos indispensables para la actividad.
Al respecto, recordó que el pésimo estado en que se encuentran muchas calles de la ciudad afecta directamente el trabajo cotidiano, ya que las roturas de gomas y desperfectos por los golpes están al orden del día.
Por su parte, el dirigente de la ACTTYA Rubén Galván manifestó que los taxistas comprenden la inquietud de la comunidad por el cambio de tarifa pero afirmó que, ante la escalada de los precios en todos los órdenes de la economía, no queda más alternativa que el incremento.
Destacó, además, que en una ciudad vecina como Neuquén ya se ha producido un aumento en los taxis y dijo que Cipolletti, a esta altura, no puede quedar demasiado retrasada en los valores.
En la reunión de hoy, el Municipio estará representado por el secretario de Gobierno, Diego Vázquez.