Un fenómeno que a poco más de un mes del inicio de la máxima cita explotó en nuestra ciudad. Por qué colapsó la oferta y dónde se consigue.
Ni de Adorni, ni de la Champions, ni del paro docente, ni del clima, ni del Albinegro, ni del dólar… De lo que más se habla por estas horas en las calles de Cipolletti es de las figuritas del Mundial y todos tienen la misma pregunta por hacer: ¿dónde se consigue el álbum? Resulta que es tan grande la demanda y tan escasa la oferta que el negocio se encuentra colapsado por estos días en nuestra ciudad.
El nene cruza Roca y Sarmiento con una emoción desbordante. Menos mal que hay poco tránsito a esa hora, pasadas las 20, porque de la alegría apenas si miró hacia el costado. “Amiga, ¡me tocó Messi!, me diste suerte”, le agradece eufórico a Melany, la kiosquera de Vitral que le había vendido el paquete minutos antes.
“Es del carrito de Panchos de acá enfrente en la Plaza de la Familia”, explica la amable empleada a LM Cipolletti. Y a la pasada recuerda otra anécdota simpática: “Hoy vinieron dos amigos del colegio, compraron y se sentaron ahí afuera para abrir los paquetes. Se reían, festejaban. Increíble lo que genera todo esto”, reflexiona la empleada sorprendida por un fenómeno que se repite cada cuatro años en la previa a la máxima cita futbolera.
En ese local al igual que en todos los comercios del sector los álbumes se agotaron en tiempo récord y los paquetes de figuritas de la marca Panini “vuelan”.
“Nosotros recibimos 200 álbumes hace cinco días y se vendieron al toque”, informa una autoridad del supermercado La Anónima. Tanto allí como en su competidor VEA las figus se consiguen a un valor más económico: el paquete de 7 piezas cuesta 2.000 pesos, mientras que en los kioscos se cotizan entre 2.500 y 3.000 pesos aunque hay excepciones y algunos pequeños emprendedores también los tienen al costo.
“Acá se llena. Lunes tenés descuento por mercado pago y los martes por jubilados/Anses, quedan en $ 1.600 el paquete”, explica Franco, empleado de VEA, a LM Cipolletti.
En La Anónima “no hay límites de compra” actualmente y en Vea el tope “es 20 paquetes por persona”. Igual esto último resulta relativo pues se aplica un artilugio en favor del consumidor.
“Podés salir y volver a entrar a comprar. Lo del tope es porque el sistema no permite más de eso”, aclara el empleado de seguridad del comercio.
En el recinto de la calle 9 de Julio hay, a la vez, un sistema de escaneo que agiliza la venta para no retrasar el funcionamiento de las cajas. “Hay una copia del código de las figuritas pegadas en las cajas rápidas y cajas comunes para que la gente pueda escanearla y luego la cajera se las entrega ya que las tienen ellas, no es un producto normal que lo buscas por góndola”, señala el trabajador mientras una joven le formula la pregunta del millón: “¿tienen el álbum del Mundial?”.
“Álbum no tenemos por ahora, solo el primer día se regalaba a los que compraban 20 paquetes, o sea invertían 40 mil pesos. Vienen mañana, tarde y noche a preguntar. Muchos chicos de las escuelas se acercan, en grupos de a 3 y 5”, acota.
El efecto contagio de las figuritas que advierte el popular Naza
Por su parte, Naza, el histórico kiosquero de 9 de julio y Villegas, se refiere al denominado “efecto contagio” que hace que muchos vecinos cambien de postura a último momento y pasen de la indiferencia a engancharse con el tema del momento.
“Muchos chicos y papás que decían no, 'este año no lo voy a llenar', finalmente se dejan llevar por el furor generalizado y chau... Ayer vino una señora que en el Mundial pasado compraba con el chiquito, era un poquito más alto que el mostrador el nene. Ahora tiene la altura mía”, dice entre risas.
Luego lamenta las complicaciones que hay para abastecer tanta demanda y recuerda resignado: “No me sorprende nada, hace 26 años que estoy acá. El Mundial pasado fue igual, sabíamos que iba a pasar esto. El tema es que Panini no te vende, primera tanda pasa esto y luego recién se empieza a acomodar todo”.
Tanto él como la gente de Vicios (calle Roca, frente a la plaza San Martín), en la semana del 33 aniversario, esperan que “este jueves, el viernes o a más tardar el sábado entre todo”.
En la emblemática esquina de Roca y España, en Pronto, aseguran: “El álbum me duró una hora. Ayer -por el martes- y el sábado pasó lo mismo. Solo en mi turno, a la tarde venderemos unos 70 paquetes de figuritas”, aporta Paula cifras que reflejan el fenómeno.
La recorrida continuó por kiosco Konbini, de 9 de Julio 817. Allí Andrea realiza adelantos clave: “El álbum se agotó al toque, y nos viven preguntando si lo tenemos. La próxima semana recién reponemos, sale también el de tapas duras, y el álbum dorado a mediados de mayo”.
A propósito de los álbumes alternativos, en Paraguay y Don Bosco se consigue otro, que no es el tradicional de Panini, “a 9 mil pesos y las figus a 3 mil”, tira Roberto mientras muestra el contenido del mismo.
Mario, de Kiosco Dulce, en General Roca 220 no sale de su asombro. Y eso que lleva “una vida entera” vendiendo. “Me duró 24 horas el álbum y las figuritas 48…"
“Sí por el volumen, aunque el porcentaje es bajo en la cantidad se hace diferencia. Ojo que esto es muy caro, una cuestión de elite, no es para cualquiera 2 lucas cada paquete y hay que llenar el álbum…”, admite el propio Marito, otro de emblemático kiosquero.
La editorial Panini es la encargada del producto, tiene sede en Módena y distribuidora en más de 150 países. El álbum cuenta con 112 páginas, con espacio para 980 figuritas, la cifra más alta desde que existe la colección. Además, se lanzaron portadas diferenciadas para América, México y una edición global, lo que refuerza el carácter internacional del evento.
En la previa al mundial, el álbum de la máxima cita es "la figurita difícil”.