Comenzó ayer la temporada de riego en el Alto Valle, con una sencilla ceremonia inaugural. La apertura de compuertas en la bocatoma ubicada en la margen izquierda del río Neuquén, al costado del dique Ballester, permitió el paso del agua por el canal principal. “En 48 horas llegará a la zona de Villa Regina”, informaron.
La operación empieza en forma gradual, para permitir los trabajos de limpieza e ir limitando la presión. Sin embargo, aún no se sabe quién realizará esas tareas, ya que los consorcios están en rebeldía y ayer ni siquiera participaron del acto para manifestar su enojo con el gobierno provincial.
El miércoles el caudal en el inicio del canal llegará a 30 metros cúbicos por segundo. La primera etapa de la operación será fundamentalmente de limpieza y para eso se utilizan los desgarradores, ubicados en puntos estratégicos.
El superintendente del DPA, Fernando Curetti, destacó la importancia del hecho que permite dar vida al sistema y generar la producción más importante de la provincia.
48 horas tardará el agua en llegar hasta Regina, regando todas las chacras del Alto Valle.
El sistema comenzó a prepararse el jueves de la semana pasada, cuando se cerraron las compuertas del dique Ballester para elevar el nivel del agua y facilitar el paso a la bocatoma.
Ayer, Curetti estuvo acompañado por el intendente de Cordero, Gustavo Pita, y el titular de la delegación del DPA del Alto Valle, Gabriel Sora. El titular del organismo público lamentó la ausencia de los consorcios de riego, aunque enfatizó que se equivocan “al desconocer todo lo que pone la Provincia para el mantenimiento del sistema”.
“Sólo la operación del dique y la bocatoma representan $7 millones que no se cargan a la operación de riego. A eso hay que sumarle las obras de mantenimiento del canal principal. En los últimos tres años, a valores históricos, se invirtieron más de $56.000.000”, explicó el funcionario en declaraciones periodísticas.
Desde los consorcios, por su parte, explicaron que no asistieron porque no recibieron respuestas a sus planteos. Además, amenazan con devolver las entidades a la autoridad de aplicación.