La Ruta Chica, entre Cipolletti y Fernández Oro, se transformó en las últimas semanas en escenario de peligrosas maniobras de automovilistas. Mientras que algunos utilizan las banquinas para circular, otros no dudan en realizar sobrepasos que involucran a varios vehículos.
El arriesgado cóctel de acciones al volante protagonizado por vecinos de la zona tiene directa relación con la intensa utilización de la Ruta Provincial 65, en detrimento de la Ruta Nacional 22, que presenta múltiples obstáculos debido a las obras sin terminar.
Al tránsito habitual de motos, autos y camionetas, se sumaron camiones y micros, que provocan la formación de largas filas de vehículos. En ese marco, muchos impacientes no dudan en poner en peligro al resto de los automovilistas y buscan adelantarse.
Hasta el momento no ha ocurrido ninguna desgracia, aunque evidentemente se deberán disponer medidas preventivas.
La Ruta 22 se volvió intransitable tras la lluvia
Por las malas condiciones de los desvíos en Ruta 22, Koko suspendió el recorrido
Hay retrasos, pero la obra de la Ruta 22 en Cipolletti sigue