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El trabajo servirá además para detectar casos sospechosos de coronavirus en los barrios con mayor densidad poblacional y permitirá aislar a quienes presenten alguna sintomatología compatible con el virus. La presencia o no de fiebre será un factor clave para considerar un potencial contagio y requerir la presencia del equipo hospitalario de pronta respuesta. Será el propio personal sanitario quienes resuelvan si es necesaria la realización del test o la derivación de la persona al centro de salud.
Esta es una política de trabajo coordinada con el ministerio de Salud y es similar a la que se desarrolla en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La finalidad es “salir” a buscar a los posibles casos positivos, para intervenir a tiempo. “La finalidad es salir a buscar a los posibles casos positivos, para intervenir a tiempo. Y además queremos proteger a los más vulnerables”, dijo la directora del hospital, Ana Senesi.
Agregó que “el rastrillaje se hará de a dos personas, casa por casa e irán puerta por puerta, para saber si las personas tienen elementos de protección, para detectar situaciones de vulnerabilidad, tanto para el Covid-19 como de otra índole”.
También se explicarán las maneras correctas de desinfectar las casas y de protegerse en caso de tener que salir.
La participación de los referentes sociales, en este caso agentes sanitarios y demás personal de Salud, es fundamental, ya que son conocidos y en muchos respetados en los barrios.
“El personal que hará las visitas es conocido en los barrios, a ellos los reciben en sus casas y son la puerta de entrada al sistema de salud. Por eso es primordial este trabajo”, dijo Senesi.
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