Durante el fin de semana largo, otro comercio de esta ciudad fue blanco delictivo en cuestión de segundos. Como ya ocurrió en otros negocios, el o los delincuentes rompieron la puerta de blindex del gimnasio Zoiat ubicado sobre la calle 9 de Julio 545, dañaron también la vidriera y del interior se llevaron el monitor de una computadora y un equipo de música.
Hugo, su dueño, tomó conocimiento del hecho alrededor de las 8.30. Minutos antes, había pasado un patrullero por el lugar y no había visto nada, pero a las pocas cuadras tuvo que retroceder, a pedido del Comando Radioeléctrico, porque una vecina efectuó un llamado telefónico para avisar del robo. “La vecina escuchó un ruido, salió a la calle y vio que estaba todo roto”, acotó Hugo.
En tanto pueda reponer la puerta de blindex, colocó provisoriamente una de madera y enrejará el local para estar más protegidos.
“Yo creo que fue al voleo. Justo pasaban por ahí, no había nadie y nos tocó a nosotros”, se lamentó Hugo, en lo que fue su primer robo al local donde trabaja como entrenador bajo el método pilates y postural training.
Otros comerciantes que ya han sido víctimas o siguen de cerca la seguidilla de hechos delictivos que sufren otros colegas del rubro manifestaron su preocupación. “Cipolletti está terrible”, dijo uno de ellos. Y aunque en esta ocasión no hubo registros fílmicos de sus autores, no descartan que sean las mismas personas que tienen identificadas y rompen las vidrieras de los comercios para manotear lo que tienen al alcance.
Reventaron la vidriera de un local en pleno centro cipoleño y le saquearon el negocio