Este hecho generó un fuerte rechazo en las redes sociales y un repudio masivo de las instituciones que defienden la democracia y la diversidad.
El secretario de Derechos Humanos de la provincia, Duillo Minieri, expresó que "en el contexto de la sociedad democrática y en el Estado de Derecho actual son inadmisibles las demostraciones públicas de discursos racistas, xenófobos e intolerantes".
"Es preciso destacar que la diversidad humana en todas sus facetas, lingüística, étnica, de género, ideológica, lejos de ser un problema, es algo que nos enriquece sustancialmente, como personas y como sociedad", aseguró.
"En virtud de lo expuesto, si bien es irrenunciable la defensa del derecho a la manifestación y la protesta pública, debemos ser reflexivos y sumamente cuidadosos con el uso de imágenes, discursos y símbolos que remiten a las páginas más tristes, violentas y repudiables de la historia de la humanidad", dijo Minieri.
El Ku Kux Klan (KKK) es una organización de extrema derecha estadounidense, formada después de 1860, que promovía -y todavía lo hace de forma aislada- la supremacía blanca y recurría a la violencia y el terrorismo para perseguir a personas homosexuales, judíos, entre otras.