Pero el tiempo de festejos terminó. Si bien asumirá la jefatura comunal recién en diciembre, ya es hora de iniciar el trabajo. Al consultársele sobre los principales desafíos que deberá enfrentar, no dudó en asegurar que lo primero que intentará será “regularizar las más de 30 tomas que tiene la ciudad”.
Esta prioridad no es caprichosa. Según Tortoriello, los números son alarmantes. “Un 20% de los cipoleños está viviendo en esa situación de informalidad tremenda; son alrededor de 20.000 vecinos”, subrayó.
En ese sentido, recordó que los administradores del Estado municipal son elegidos por el pueblo para solucionar los diferentes problemas de la ciudad, “y nadie puede decir que las tomas no son un verdadero problema; por el contrario, es uno de los más graves que tenemos hoy en Cipolletti”.
La gran cantidad de cipoleños que no tiene manera de solucionar su situación habitacional motivó que el intendente electo concentrara allí la atención de cara a los primeros pasos que dará en el Ejecutivo. “Es una de las mayores preocupaciones que tenemos junto a los vecinos. Los asentamientos afectan la calidad de vida de muchas personas y espero que podamos ir buscando una solución definitiva para este tema”.
Pero antes de asumir tendrá varios otros frentes que atender. El principal, en ese sentido, será la conformación de su gabinete. Por el momento no quiere dar a conocer nombres propios, pero asegura que ya está trabajando en ese tema.
“Todavía no hemos definido quiénes serán las personas que ocuparán cada uno de los cargos, pero sí podemos decir que en estos meses se ha ido sumando mucha gente en el camino y contamos, por suerte, con una agenda muy nutrida de posibles nombres para cada lugar. En estos días ya nos pondremos a trabajar fuertemente para terminar de armar el gabinete, aunque sabemos que todavía tenemos tiempo”, remarcó Tortoriello.