La ONG Cipoleños Unidos por el Ambiente pedirá a los concejales que declaren la emergencia sanitaria y ambiental del basural de esta ciudad. En una audiencia programada para el martes próximo insistirán en su reclamo, ya que la situación de colapso y contaminación persistente que hay, con fogatas clandestinas que avanzan como una sombra en la ciudad y un desagüe que arrastra los desechos hasta el río, es una amenaza letal para la salud de miles habitantes.
Cipoleños Unidos por el Ambiente viene pidiendo hace ya varios años una solución para el basural, pero aseguran que no hay voluntad.
Es la primera vez que intentarán llegar con su pedido a la nueva composición del Deliberante, aunque ya cuando el intendente Aníbal Tortoriello hacía campaña, y la contaminación ambiental era uno de sus caballitos de batalla, tuvieron la oportunidad de manifestarle su preocupación y acercarle documentación vinculada a la problemática.
La batalla que libra este grupo de vecinos no es de ahora, como tampoco lo es el descontrol del basural. En 2012, estos vecinos encendieron las alarmas, cuando en una visita al lugar, comprobaron el estado calamitoso: falta de espacio para seguir acumulando basura, sin alumbrado y ni cerco perimetral y un ingreso irrestricto y descontrolado. Entonces alzaron su voz en señal de protesta.
Desde ese año vienen insistiendo en la emergencia, y en distintos momentos lograron acompañar su pedido con cientos de firmas. Pero, lo cierto es que no movieron la aguja de ningún funcionario municipal. Al menos, hasta ahora.
“Estamos ante un problema grave para la sociedad. La contaminación que emite el basural enferma y mata”, sostuvo una de las cipoleñas unidas por el ambiente, y activista en otras agrupaciones ecológicas, Graciela Demasi.
En diálogo con LM Cipolletti, la mujer recordó que la ciudad adhirió en 2007 al convenio de Estocolmo, un acuerdo internacional que regula el tratamiento de las sustancias tóxias y por el cual se establecen 16 contaminantes orgánicos persistentes, entre ellos, las dioxinas y furanos, que son ocasionados por quemas del basural.
“Es un espanto lo que está pasando: estos elementos contaminantes producen cáncer”, advirtió. Por eso, aseveró que el problema requiere una solución inmediata.
En la reunión del próximo martes, también espera que asistan el intendente y el secretario de Servicios Públicos, Jorge Ulovec.
No cambió nada
Demasi contó que desde que empezaron a pedir una solución para el basural, lo único que ha cambiado es que la actual gestión “reconoce las quemas”, a pesar de estar prohibidas.
“Esto no es de ahora, la situación del basural es un escándalo a voces desde hace tiempo, y en su momento juntaron 800 firmas, pero no pasó nada. Ahora volveremos a insistir con la emergencia”, indicó la vecina, quien reiteró: “La incineración provoca graves consecuencias para la salud, y la solución no es para dentro de dos años, hay que hacer algo ahora”. En paralelo a los esfuerzos que puedan realizar, consideró necesario que el Municipio lleve a cabo una gran campaña de concientización, porque lo cierto es los vecinos “tampoco nos hacemos cargo de nuestra basura. Somos hijos del rigor”. Admitió que el servicio de recolección es bueno y se está realizando, pero la gente muchas veces sigue tirando en el baldío que tiene más a mano.
Se oponen
También en contra de los crematorios
Graciela Demasi, referente de Cipoleños Unidos por el Ambiente, dice estar comprometida a full con la defensa del planeta y, en ese marco, libra otra importante lucha contra la instalación de hornos crematorios en el cementerio local. Ya en el 2006 se opuso, junto a otros vecinos, a la propuesta de incinerar los cuerpos en ese lugar; y en 2009, volvió a la carga con 2 mil firmas, para frenar el intento de los concejales. Sin embargo, la presión de empresarios llevó a los ediles a tratar nuevamente el proyecto de ordenanza que permite y reglamenta el servicio. En una de las últimas sesiones, el Concejo Deliberante aprobó la iniciativa elaborada en la gestión Baratti y que abre la puerta, además, a la creación de cementerios parque y un nuevo osario común. “Ahora hacen una cosa inconsulta y nos llevan por delante”, expresó Demasi, quien aclaró que se opone porque éste tipo de incineración produce contaminación.