Cansados de sufrir robos violentos a manos de motochorros, comerciantes y vecinos de Cipolletti comienzan a evaluar distintas alternativas para desalentar su accionar. Ellos tienen la ventaja de ser impunes cuando se ocultan detrás de un casco o portan lentes oscuros, y de poder huir de la escena rápidamente a bordo de un vehículo fácil de maniobrar y esconder. Pero, desde la Cámara de Industria y Comercio barajan la posibilidad de innovar con algunos controles para dejarlos más expuestos.
Concretamente, los comerciantes quieren proponer a policías, fiscales, funcionarios municipales y provinciales, motoqueros y víctimas de robos y arrebatos, que el acompañante de la moto lleve una pechera que identifique la patente del ciclomotor.
La gota que rebalsó el vaso fue el duro golpe que sufrieron los dueños de un Rapipago de las 1200, dos veces asaltados. Luego, el violento ataque a un ciclista, a quien le dieron una paliza para despojarlo de su rodado en el barrio Del Trabajo. En ninguno de estos episodios la Policía atrapó a los autores.
“Tenemos que desalentar la impunidad con la que se manejan los motochorros. No puede ser que por este grupo de inadaptados no se pueda trabajar ni andar tranquilos”. Luis Bunter Presidente de la Cámara de Industria y Comercio
“Las cámaras de seguridad no lograron captar nada y la Policía tampoco puede dar con su paradero. Es muy decepcionante lo que estamos viviendo. Roban y andan sueltos, mientras nosotros tenemos que estar escondidos, con miedo y un trauma horrible que todavía no podemos superar”, expresó Nicole, dueña del comercio asaltado.
La reunión que están programando convocará a fiscales, policías, personal municipal de Fiscalización, funcionarios provinciales de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, Consejo de Seguridad, comerciantes, víctimas y motoqueros. “Tenemos que encontrar una salida para desalentar la impunidad con la que se manejan los motochorros. No puede ser que por este grupo de inadaptados no se pueda trabajar ni andar tranquilos”, expresó Bunter, de la CIC.
Como la mayoría de las motos que manejan los delincuentes son robadas, el hecho de identificar la patente en una pechera pondría al desnudo tal circunstancia. Sin embargo, puede ocurrir que tal iniciativa sea tomada por algunos amantes de las motos como una ofensa, con el convencimiento de que pueden estigmatizarlos.
Por eso es que a este grupo no se lo quiere dejar afuera de la discusión. Ellos también están convocados a participar de la reunión que será este jueves, a las 19:30, en la Cámara de Comercio. “A lo mejor ellos pueden plantear otra alternativa”, acotó Bunter.
De manera inicial, la pechera apunta sólo al acompañante porque los motochorros por lo general se mueven en dupla. Uno se queda en la moto mientras el otro aborda a su víctima y luego escapan a toda velocidad.
“La idea es buscar una solución en conjunto para desalentar la impunidad con que se manejan estos delincuentes”, cerró Bunter.
Otro frente conflictivo
Buscan rescatar a los pibes chorros
Como parte de la reunión que se realizará este jueves, se abordará también la problemática de los menores de edad que delinquen. Estaba pautado un encuentro con el personal de la secretaría provincial de Niñez, Adolescencia y Familia, de manera que se aprovechará la reunión para identificar las herramientas que se pueden utilizar con estos jóvenes, a fin de rescatarlos de la calle y de las drogas. “Es la pata que nos falta para cerrar el círculo de la seguridad”, sostuvo Luis Bunter, presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Cipolletti, quien pide una solución a la inseguridad.