La definición de las cuentas que regirán el próximo ejercicio está resultando particularmente complicada dado el déficit que viene arrastrando la comuna desde hace algunos meses. A agosto pasado, el monto en rojo ascendía a 17 millones de pesos. Existían expectativas en reducir bastante el monto antes del traspaso de mando en diciembre pero casi no había dudas en cuanto a que el problema persistiría como legado para la nueva administración.
De acuerdo con la Carta Orgánica Municipal, los concejales tienen plazo hasta el 20 de diciembre para aprobar el proyecto, una vez remitido por el Ejecutivo. Como esta vez hay cambio de gestión local antes de la fecha límite, los actuales miembros del cuerpo legislativo tendrán que agilizar su labor durante noviembre, que aparece como el momento más realista para tratar y dar curso a la iniciativa.
Por lo pronto, el intendente electo Aníbal Tortoriello ya ha dejado en claro que sean el Ejecutivo y el CD en funciones los que cumplan con su deber de dar vía libre al presupuesto, en los términos consensuados que se alcancen.