Más de 3 mil estudiantes ya disfrutan del Cerro Catedral con el regreso del esquí escolar, una propuesta que une deporte, naturaleza e inclusión.
Con sonrisas, nieve y una inmensa expectativa contenida durante un año, este lunes volvió a ponerse en marcha el programa Esquí y Montaña en San Carlos de Bariloche. Más de 3 mil estudiantes de quinto y sexto grado vivirán la experiencia de aprender a esquiar en el majestuoso entorno del Cerro Catedral, en el marco de una propuesta educativa que trasciende las aulas y convierte la montaña en un verdadero espacio de aprendizaje.
Organizado por el Gobierno de Río Negro a través del Ministerio de Educación y Derechos Humanos, el regreso del programa marca una celebración para la comunidad educativa de la ciudad andina. La apertura oficial se realizó por la mañana del lunes en la base del cerro, donde estudiantes, docentes y coordinadores fueron acompañados por la ministra Patricia Campos, quien valoró profundamente la vuelta de la iniciativa:
“Reiniciamos hoy con mucha alegría este programa tan demandado por los estudiantes aquí en Bariloche, en el Cerro Catedral”, expresó Campos.
El regreso del programa implica que alrededor de 1.400 alumnos de sexto grado y 1.600 de quinto participarán de jornadas de esquí y montañismo, guiados por docentes especializados e instructores. Cada jornada incluye el traslado desde las escuelas hasta el cerro y viceversa, asegurando así que todas y todos tengan acceso a la experiencia, independientemente de su contexto económico o familiar.
El programa Esquí y Montaña forma parte de la Dirección de Educación Física, Artística, Deportes, Cultura y Clubes Escolares del Ministerio. Su objetivo es pedagógico, cultural y social: busca integrar el entorno natural como parte del aula, valorando el patrimonio cultural y ambiental, promoviendo la inclusión social y fomentando el desarrollo humano desde una mirada de derechos.
Campos enfatizó que se trata de mucho más que un recreo: “Estamos todos muy contentos. Tengamos en cuenta que esto es una instancia para interactuar, para compartir, y muy favorable para la inclusión social. Que ellos puedan practicar estos deportes aquí, en un entorno natural, es muy importante”.
La alegría del reencuentro con la nieve también se reflejó en las palabras de la profesora Lucía Rojo, quien celebró el impacto positivo que tiene el programa en los chicos y chicas de la ciudad: “Una emoción tremenda. El año pasado se extrañó muchísimo este programa y que este año volvamos es una emoción inmensa. Verles las caras de felicidad a los chicos… es una experiencia increíble para ellos, que esto es el patio de su casa”, dijo con entusiasmo.
En un contexto donde muchas veces los deportes de montaña aparecen como privilegios de pocos, el programa tiene un valor simbólico y pedagógico que resalta, abre oportunidades, fortalece la identidad con el entorno y democratiza el acceso a prácticas recreativas y deportivas de calidad.