La comunidad educativa del establecimiento atraviesa horas de suma preocupación tras el avance de un mensaje intimidatorio que circuló en redes sociales. Qué medidas tomaron.
Una nueva situación de alerta volvió a encender las alarmas en el CET 8 de Allen. Las autoridades del establecimiento debieron activar nuevamente el protocolo institucional de seguridad tras detectar un mensaje con una amenaza explícita vinculada a un posible hecho de violencia en el edificio.
El equipo directivo emitió un comunicado urgente hacia la comunidad educativa en el que manifestaron su profunda preocupación por la propagación de contenidos y "desafíos" que circulan en distintas plataformas digitales, los cuales suelen derivar en advertencias sobre posibles tiroteos u otros episodios de gravedad.
Desde el colegio técnico hicieron hincapié en que, aun cuando estos mensajes puedan haber sido difundidos con la intención de realizar una "broma", revisten una enorme gravedad y exigen el despliegue de las actuaciones normativas vigentes.
La activación del protocolo implica un trabajo coordinado entre la Dirección, la Supervisión Escolar, el Ministerio Público Fiscal y las fuerzas de seguridad.
Las autoridades advirtieron que este tipo de hechos suele derivar de manera inmediata en denuncias penales, investigaciones y hasta allanamientos en las viviendas de los estudiantes involucrados. Asimismo, remarcaron que, de hallarse elementos de riesgo en las diligencias, los costos económicos derivados de los operativos podrían recaer directamente sobre los tutores responsables.
Para abordar el conflicto, la dirección resolvió que este martes 18 de agosto los alumnos de ambos turnos (mañana y tarde) ingresen al colegio acompañados por un tutor legal.
El objetivo de la medida es generar de forma inmediata un espacio de diálogo entre la institución y las familias para concientizar sobre el impacto y el uso responsable de los celulares y entornos digitales.
Entre las recomendaciones dirigidas a los adultos, la institución solicitó:
Conversar con los adolescentes acerca del peligro y las implicancias legales que conllevan este tipo de conductas en las redes.
Supervisar los contenidos y el material que consumen y comparten en plataformas digitales.
Revisar exhaustivamente mochilas y bolsos antes de que salgan de sus hogares.
De manera oficial, los directivos expresaron: '' Estamos convencidos de que solo a través del trabajo conjunto podremos acompañar a nuestros adolescentes, brindándoles contención, orientación y límites claros que favorezcan su desarrollo en entornos seguros''.
Luego de conocer las amenazas en el mes de abril, el equipo directivo activó el protocolo llamado “Orientaciones de actuación ante situaciones de amenazas de armas de fuego en la escuela”. Ante el peligro de una posible balacera para este lunes, se dispuso el refuerzo policial en el ingreso al CET 17, donde hubo una fuerte presencia de efectivos en el inicio de la jornada.
Además de la presencia policial, las autoridades informaron que se llevó adelante una instancia de diálogo con más de 300 estudiantes para explicar lo que sucedió y remarcar la gravedad de hecho.
“Si bien no se logró identificar a la persona responsable de las amenazas. Al no haber nadie que se hiciera cargo, debemos tomarlo con la seriedad que corresponde”, indicó Martín.
Si bien en esa ocasión no se descartaba que fuese una ''broma'' influenciada por la cantidad de amenazas de tiroteo motivadas por un reto de TikTok, el cuerpo directivo insistió en la necesidad de cuidar a los estudiantes y garantizar el normal desarrollo de las actividades en un entorno seguro, mientras avanza la investigación para esclarecer lo ocurrido.