Un relevamiento satelital realizado por Greenpeace, determinó que durante el último verano los incendios arrasaron con más de 60 mil hectáreas de Bosques Andino Patagónicos.
En los últimos años se fue naturalizando la asociación de la llega del verano con el comienzo de devastadores incendios que afectan directamente a la Patagonia Argentina. Es producto de este daño que se realizó un relevamiento por expertos de Greenpeace para poder dimensionar el daño en tamaño y en pérdidas.
Contar con números precisos se termina transformando en una herramienta vital para comprender los recursos que se necesitan para evitarlos y, en el caso de que sucedan, minimizar los daños, contar con los recursos económicos y con las gestiones que requieren este tipo de catástrofes naturales.
La organización sin fines de lucro, Greenpeace, realizó un análisis de imágenes satelitales y concluyó que -entre octubre de 2025 y marzo de 2026- el fuego consumió 60.845 hectáreas de bosques, una superficie equivalente a casi tres veces la Ciudad de Buenos Aires.
La cifra representa un salto dramático respecto de los años recientes. Según la organización, la superficie afectada duplicó la registrada durante la temporada anterior, cuando se habían quemado 31.722 hectáreas, y fue diez veces superior al promedio observado entre 2022 y 2024.
El informe ubica a Chubut como el distrito más castigado, con 60.304 hectáreas afectadas. En tanto, en segundo lugar se ubicó Santa Cruz, con 290 hectáreas; Neuquén, con 238 hectáreas consumidas; y Río Negro, con 13 hectáreas. Más allá de la medición realizada, es necesario comprender que las dimensiones de las provincias son distintas y que el trabajado mancomunado frente al fuego ha sido una pieza clave para apagar los distintos focos que se mantuvieron activos.
La magnitud de los incendios no solo se explica por la extensión territorial alcanzada, sino también por el valor ecológico de las áreas dañadas. Entre los focos más severos se encuentran los registrados en el Parque Nacional Los Alerces y en la zona de El Turbio, en Chubut, además de los incendios que afectaron sectores del Parque Nacional Los Glaciares, en Santa Cruz. Se trata de ecosistemas protegidos que albergaban bosques en muy buen estado de conservación.
A ellos se suman los incendios ocurridos en Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén, donde las llamas no solo avanzaron sobre áreas boscosas y plantaciones, sino también sobre viviendas e infraestructura, exponiendo la creciente vulnerabilidad de las comunidades asentadas en la región cordillerana.
Desde Greenpeace vinculan este escenario con la profundización de la crisis climática global. El aumento de las temperaturas, las sequías más prolongadas y las condiciones meteorológicas extremas generan un contexto favorable para la propagación de incendios de gran intensidad.
La organización puso el foco en la prevención. Según estimaciones internacionales, alrededor del 95% de los incendios forestales tienen origen humano, ya sea por negligencia, accidentes o acciones intencionales. Por ello, considera indispensable reforzar las campañas de concientización y avanzar en la erradicación progresiva de pinos exóticos en municipios y áreas protegidas, debido a que estas especies favorecen la propagación del fuego y dificultan la recuperación de los bosques nativos.
En paralelo, Greenpeace impulsa una campaña para que se incorporen penas de prisión para quienes provoquen incendios forestales o desmontes ilegales. La iniciativa ya reunió más de 300 mil adhesiones ciudadanas y busca instalar en la agenda pública una discusión que, tras la peor temporada de incendios en seis décadas, adquiere una urgencia inédita.
- 60.845 hectáreas. Fue la superficie de bosques patagónicos arrasada entre octubre de 2025 y marzo de 2026.
- 10 veces. La pérdida forestal multiplicó por diez el promedio registrado entre 2022 y 2024.
- 95% de los incendios. Se estima que tienen origen en actividades humanas.
- $2.500 millones. Es el ajuste oficial aplicado a programas de conservación de áreas protegidas.
- 300 mil personas. Respaldaron la campaña que impulsa penas de prisión para responsables de incendios y desmontes.
- 60 años. Es el período en el que no se registraba una temporada de incendios tan destructiva en la zona.
La Provincia de Río Negro continúa fortaleciendo su sistema de prevención y manejo de incendios forestales y, en ese marco, anunció la ampliación de la cobertura del monitoreo satelital a toda la provincia por la temporada de verano, a través de la plataforma desarrollada por la empresa argentina GPTECH junto a la firma alemana OroraTech.
Hasta el momento, el sistema se encontraba operativo en la región cordillerana, incluyendo El Bolsón, Bariloche y las áreas de El Manso, Foyel y Villegas. A partir de la próxima semana, la cobertura pasará a abarcar la totalidad del territorio provincial, alcanzando más de 20 millones de hectáreas, como parte de una estrategia integral de protección del territorio rionegrino.